Durante un emotivo acto celebrado en el auditorio del Hospital Escuela “Óscar Danilo Rosales Arguello” de la ciudad de León, se realizó un homenaje al ilustre monseñor, maestro, y doctor, Jaime Granera Soto, por parte de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNAN-León, la Diócesis de León, la Alcaldía Municipal, y el Ministerio de Salud.

Los ciudadanos leoneses, la comunidad médica universitaria, miembros del clero catedralicio, e invitados, reconocieron que a lo largo de su trayectoria, Monseñor Granera ha sido un verdadero ejemplo para la sociedad nicaragüense.

“Para la facultad de Ciencias Médicas de la UNAN-León el doctor Granera es un referente de orgullo y de motivación. Su brillo y esplendor, es reconocido a nivel nacional y regional”, expresó el decano Jorge Alemán Pineda.

“Siempre se caracterizó por ser un trabajador incansable en la fundación de la Escuela de Ortopedia y Traumatología, en donde indiscutiblemente cada persona que lo buscaba lo reconoció por su amor, su humildad y altruismo”, apuntó Alemán.

La sencillez y calidad humana han sido virtudes que le han permitido recibir innumerables reconocimientos entre ellos La Orden “Mariano Fiallos Gil” de parte del CNU, el título honorifico de Decano Emérito de la UNAN-León, Orden Ramírez Goyena en los años 80, otorgada por el gobierno del Comandante Daniel Ortega, entre muchas otras.

El obispo de la Diócesis de León, Monseñor Bosco Vivas Robelo, se refirió al testimonio de vida de Monseñor Granera, quien desde su juventud se debatía entre el sacerdocio y la medicina, dos vocaciones de servicio a los necesitados.

“Fue precisamente Dios, quien también permitió que este ejemplar ser humano desarrollará las dos vocaciones, he sido dichoso de tenerlo en mi Diócesis, hasta el día de hoy”, agregó Vivas.

Por su parte, el homenajeado doctor Jaime Granera, expresó: “Mis dos apostolados los he ejercido con amor y fidelidad de una manera íntegra. Estoy siempre en donde Dios me llama”.

“Una vez me llamo a curar cuerpos, me hice médico, después a curar almas, y me ordené sacerdote”, destacó.

El alcalde leonés, Róger Gurdián Vigil, aseguró que próximamente se aprobará en una sesión del Consejo Municipal la declaratoria del doctor Granera como hijo dilecto de León, para luego ser entregado en un acto especial.

“La ciudad de León, Primera Capital de la Revolución, se siente muy honrada de estar reconociendo a uno de sus principales hijos que ha tenido”, dijo el edil.