Según Ana Miranda, jefa del área apícola del Magfor, el proyecto financiado por la cooperación Suiza obtuvo buenos resultados en el desarrollo de las capacidades de los técnicos del Magfor y de los apicultores en el tema de la sanidad.

“Uno de los logros ha sido  capacitar a los técnicos territoriales del Magfor que están dentro de la dirección de salud animal.  Ellos a través de un plan de salud epidemiológica que fue formulado por el proyecto,  van a darle continuidad a las acciones sanitarias que requiere el sector en el campo”, comentó.

Explicó que el proyecto fue importante para el sector porque contribuyó a capacitar a los 980 apicultores a conocer las diferentes enfermedades, identificarlas en sus colmenas y tratarlas para aplicar controles que redunden en un mejor rendimiento productivo.

La inversión del proyecto fue de 345 mil dólares y duró 30 meses, en los cuales se brindaron 5 cursos con el apoyo de expertos internacionales provenientes de Argentina, México y Cuba, que capacitaron a 150 técnicos a nivel nacional.

Miranda indicó que el proyecto dejó como resultado un plan de vigilancia epidemiológica del sector apícola que los técnicos implementaran en los territorios.

Explicó que el sector apícola en el país tiene muchos retos por delante, entre los cuales resaltó la modernización de la apicultura que incluye el crecimiento de la base productiva y el mejoramiento en el manejo de las colmenas, mejoramiento genético, entre otros.

Detalló que la producción de miel este año es superior a las 800 toneladas y según los datos del censo apícola se registra un crecimiento de la producción anual del 5%. La miel nicaragüense es exportada principalmente al mercado europeo.

Por su parte los productores apícolas indicaron que continuarán implementando los conocimientos aprendido en el proyecto, puesto que con ello mejoran la calidad de la miel que exportan.

Franklin García, apicultor de Masaya, expresó que la meta es continuar desarrollando las experiencias y los conocimientos aprendidos para lograr una mayor producción de miel.

“Nos enseñaron el manejo sanitario de las colmenas, el manejo técnico y la nutrición de la apicultura. Anteriormente desconocíamos sobre la situación sanitaria, como manejarla,  que tipo de tratamiento aplicar, cómo aplicarlo y cuándo, entonces ahora tenemos esa capacidad para ponerla en práctica en nuestra base productiva y divulgarla a los nuevos apicultores”, explicó García.

Elba Guzmán, miembro de una cooperativa de apicultores ubicada en Boaco, indicó que la cooperativa maneja 300 colmenas y que gracias a las capacitaciones han obtenido mejores resultados productivos.  

“El proyecto fue de gran beneficio para los apicultores, porque así conocemos más a la abeja, sus enfermedades. Eso nos deja un mejor conocimiento para trabajar técnicamente con las abejas y así poder producir mejor y ser mejores apicultores. Pensamos trabajar mejor, hacer buenas prácticas del manejo apícola para así producir más y con más calidad”, aseguró.