En declaraciones a los medios de comunicación, Ramos calificó el fallo de la CIJ como histórico y trascendental por medio del cual Nicaragua recuperó sus derechos que le fueron usurpados por Colombia durante muchos años.

En relación a las declaraciones de las autoridades colombianas que se resisten a acatar lo dictado por la CIJ, Ramos recordó que desde el momento en que países firmaron la Carta de las Naciones Unidas en 1948, todos aceptaron los fallos de la CIJ “y aunque  en algunos casos algunas naciones han pretendido eludir la jurisdicción de  la CIJ, la corte siempre se ha pronunciado reafirmando esa jurisdicción”.

“En este caso concreto de Colombia, la Corte reafirmó su jurisdicción y Colombia concurrió a la Corte, participó del  procedimiento, contestó las memorias, por lo tanto no  puede ahora decir que no lo reconocen”, sostuvo Ramos.

En cuanto a las acciones que Nicaragua debe realizar para garantizar el cumplimiento del fallo, Ramos detalló que el país debe recurrir al Consejo de  Seguridad para pedirle que tome medidas.

“hay una serie de medidas que  el Consejo de Seguridad podría tomar para  lograr que Colombia cumpla, porque sería letra muerta todo lo que en el concierto de naciones se ha suscrito a través de los años para propiciar la paz y la armonía entre las  naciones y evitar la guerra”, explicó la magistrada.

Tal como lo ha mencionado el Presidente Daniel Ortega, Ramos destacó que Nicaragua es un país que trabaja y lucha por la Paz y por esa razón es que recurre a los tribunales internacionales para dirimir sus diferencias con otros estados.

“Yo creo que Nicaragua es  uno de los países que más concurre a los tribunales internacionales, especialmente a la CIJ para solucionar los conflictos”, aseguró.  

Ramos recordó que lo mismo pasa en el caso del conflicto limítrofe entre Nicaragua y Costa Rica, el cual se ventila en la CIJ. “Es ahí (en la CIJ) donde dirimen estos  conflictos y todos estamos obligados a aceptar la resolución de la Corte”.

La magistrada consideró que la Corte falló en base a una cuestión de lógica elemental.  “El derecho del mar lo prevé, cada país debe tener como  mínimo sus 200 millas. En este caso Nicaragua tiene más  allá de 200 millas porque su  plataforma continental va más allá de esas 200  millas. Sin embargo eso era lo mínimo que podían darnos, no veo cual es el susto cual es la sorpresa (para Colombia)”, explicó.