Una mujer de unos 60 años murió este viernes en un hospital del sur de Suecia como consecuencia del atentado terrorista que ocurrió el pasado siete de abril en Estocolmo.

Es la quinta víctima del ataque que llevó a cabo un yihadista de origen uzbeko en una de las calles comerciales más populares de la capital sueca.

El autor confeso, Rakhmat Akilov, fue capturado la misma noche del ataque en un suburbio de la capital, y días después declaró ante el juez.

Akilov, de 39 años, y que supuestamente llegó a Suecia en 2014, había presentado una solicitud de asilo que las autoridades migratorias rechazaron en junio.

La investigación policial confirmó sus simpatías por el autodenominado Estado Islámico (Dáesh, en árabe), aunque no han dado detalles sobre sus motivos o sobre si el objeto hallado en el camión que estrelló contra unos grandes almacenes era un explosivo, como apuntaron algunos medios locales.

Este viernes, el parlamento de Suecia debate sobre este atentado, el primero que acontece en ese país desde 2010. La coalición de gobierno de socialdemócratas y verdes liderada por Stefan Löfven anunció que aprobará medidas más duras contra el terrorismo, algo que, desde hace tiempo, venía pidiendo la oposición de centro derecha.

Un camión recorrió casi 600 metros de la principal calle peatonal de Estocolmo hace tres semanas atropellando a transeúntes hasta estrellarse contra la fachada de unos grandes almacenes.