Después de recorrer miles de kilómetros a bordo de sus motocicletas once miembros de la “asociación avance” ingresaron por la frontera norte de nuestro país, El Espino.

Esta asociación trabaja desde hace 15 años en nuestro país, ejecutando programas y proyectos sociales dirigidos al apoyo de niños y jóvenes en riesgo.

A la fecha cuentan con comedores infantiles, un centro médico en el departamento de Jinotega y trabajan con más de 2000 jóvenes a nivel nacional, en temas relacionados con el deporte.

Estos ángeles motorizados conocieron nuestro país a través de su Iglesia Santuario Familiar Bautista, los once visitantes llegaron a conocer las diferentes obras y a través de sus experiencias y con la fe en Jesucristo esperan que más cristianos se sumen a esta causa solidaria.

La asociación avance tiene su sede central en la ciudad capital, Managua, y cada año atienden un aproximado de 25,000 personas, enseñándoles que en este mundo pese a sus problemas no están solos, que existe un Dios verdadero que los ve con ojos de amor y que ellos son enviados como muestra de esto.

Durante su estadía en el país, pretenden conocer las maravillas de la tierra de lagos y volcanes y realizar diferentes actividades con los jóvenes, que les permita fortalecer los proyectos ya establecidos y el nacimiento de nuevas obras que continúen generando cambios positivos de vida.

Manifestaron que es notorio el avance y el desarrollo de nuestra Nicaragua y destacaron que el apoyo del Buen Gobierno Sandinista ha sido fundamental para su trabajo en el país, y fruto de eso son las diferentes obras levantadas por esta asociación.

Los hermanos estadounidenses manifestaron que en su paso por los diferentes países centroamericanos es digno de agradecer y reconocer la agilidad y el buen trato de la aduana pinolera.