El titular del Juzgado Quinto Distrito Penal de Juicio de Managua, Alfredo Silva Chamorro, a solicitud de la Fiscalía y de la defensa de Juan Gregorio Rocha Romero, Franklin Jarquín Hernández, Pedro José Rocha Romero y Tomasa Rocha Romero, ordenó reprogramar juicio oral y público contra los acusados de quemar a Vilma Trujillo, al considerar que hacen falta dos testigos cruciales, una de ellas Maritza Ramos, quien es un nuevo elemento de prueba.

El juicio se reprogramó para el 2 de mayo a la 1:00 de la tarde.

Como evidencia presentaron el brasier de la víctima con señales de haber sido quemado, un trozo de mecate y fotografías forenses.

Don Catalino López Trujillo, padre de la víctima Vilma Trujillo, manifestó que su hija no presentaba ninguna enfermedad.

Relató que fue a visitarla dos veces a la congregación y afirmó que Juan Rocha no dejó que la viera.

Él se dio cuenta de lo sucedido por su hija menor Marlene. Al llegar al lugar donde estaba Vilma quemada buscó ropa, la levantó y se la llevó en una hamaca a la casa de una cuñada, esa tarde pasó ahí la víctima y a las 3:00 de la mañana buscaron trasladarla a un hospital.

Además, explico que Esneyda Orozco Téllez no tuvo nada que ver, porque no la miró en el lugar de los hechos.

Roberto Trujillo, primo de Vilma Trujillo, contó que Juan Rocha le dijo cuando ya estaba quemada la joven madre "que no le tuviéramos amor, que ella era el mero diablo".

Asimismo, aseguró que Esneyda no tuvo nada que ver con la supuesta revelación y que todo fue idea del Rocha.

Maribel Sequeira Calero, otra de los testigos, quien asistía a la iglesia, dijo que cuando vio a Vilma en la iglesia la observó tranquila y no agresiva.

"Me dijo que llegáramos que íbamos a tener unos ayunos en favor de ella (Vilma). Se dijo que iban hacer una oración a ella y se salieron y yo estaba adentro de la iglesia".

Por su parte, Marlene Trujillo, hermana menor de la víctima, aseguró que los días que llegó a verla la vio amarrada en una hamaca en la pastoral.

"No me dejaban que estuviera con ella. El (supuesto) pastor (Juan Rocha) decía que no le hiciéramos caso, decía que tenía un demonio", afirmó Marlene.

Miguel Ramos Zamora, uno de los testigos claves, indicó que le dijo a Rocha que hacer la fogata no era una buena idea.

"Lo que él había hecho no era justo. No debía tomarse todo el derecho y debía convocar al pueblo, esa decisión la tomó solo".

"Yo no vi quien la lanzó al fuego pero sí puedo decir que me lancé al fuego desatándola".

Sobre la revelación divina contó que “la profecía decía que Vilma iba a ser sanada, la echaron al fuego para que se quemara lo que ella iba a vomitar que era un animal según escuché decir".

Por su parte, el doctor Óscar Bravo, quien elaboró un dictamen post mortem de la víctima, explicó que la autopsia realizada el 28 de febrero indicó que la ciudadana falleció por un edema pulmonar producto de las quemaduras.

Además explicó que los exámenes reflejaron que: "Esta persona fue golpeada con objetos contusos, que fueron infringidas durante ella estuvo viva", aseguró el médico forense.