EE.UU. ha comenzado a trasladar partes de su complejo antimisiles THAAD a su sitio de despliegue en Corea del Sur, causando ira y descontento entre la población local.

Ciudadanos surcoreanos se han enfrentado con las fuerzas policiales que acompañan al convoy de los radares y otros aparatos del THAAD.

El pasado 17 de abril, Washington y Seúl acordaron el despliegue del sistema antimisiles estadounidense THAAD en territorio surcoreano. Los dos países llegaron a un acuerdo sobre el asunto en julio del año pasado. Pese a que los primeros plazos para su instalación se habían estimado en julio o agosto de este año, la agencia surcoreana Yonhap sugirió en febrero que el THAAD podría estar desplegado en junio.

Las unidades THAAD constarán de entre 4 y 9 lanzaderas montadas en camiones, cada una con 8 interceptores. La batería supuestamente contará con el poderoso radar AN/TPY-2, capaz de detectar misiles entrantes a grandes distancias.

Reacción internacional

China se opone a la instalación del sistema THAAD en Corea del Sur y declaró que no cambiaría su postura respecto a este asunto. "Estamos claramente en contra del despliegue del THAAD en la península", afirmó la semana pasada la Cancillería del gigante asiático. Pekín considera que el despliegue no ayudará a la paz y la estabilidad en la península coreana.

Por su parte, el canciller ruso Serguéi Lavrov afirmó que el despliegue del sistema de defensa antiaérea en la región es una respuesta inequitativa a las pruebas de Corea del Norte y "representa un peligro para la región".

El THAAD es un sistema avanzado diseñado para interceptar misiles balísticos de corto, mediano e intermedio alcance durante su fase terminal de vuelo. Equipado con un radar de largo alcance, se cree que es capaz de interceptar los misiles balísticos intermedios de Corea del Norte.