"Acogiendo el clamor de los más diversos sectores del pueblo colombiano (el secretariado de las FARC) ordena a las unidades guerrilleras en toda la geografía nacional el cese de todas las operaciones militares ofensivas contra la fuerza pública", anunció u segundo jefe, Iván Márquez, al leer el comunicado a la prensa.

Márquez dijo que el cese el fuego, que se extenderá desde la medianoche de este lunes hasta el 20 de enero, "es una contribución decidida a fortalecer el clima de entendimiento necesario para que las partes que incian el diálogo alcancen el propósito deseado por todos los colombianos". "Es una muestra más de nuestra voluntad para generar un medio ambiente político propicio para el avance de las conversaciones, en aras de alcanzar el compromiso de acordar un verdadero tratado de paz que ponga fin al conflicto social y armado como es el anhelo de la mayoría de los colombianos", apuntó Márquez.

Los negociadores de ambas partes se reúnen desde hoy en La Habana para iniciar la primera fase de unas negociaciones que el presidente Juan Manuel Santos confía en que concluyan pronto y desemboquen en la transformación de la guerrilla más antigua de América latina en un movimiento político.

Antes de partir a la capital cubana, el jefe del equipo negociador del gobierno colombiano en el proceso de paz, Humberto de la Calle, confió en que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) abandonen las armas definitivamente tras el proceso de diálogo. "Esperamos que las conversaciones muestren que ellos piensan que es el momento de la fuerza de las ideas y no de la fuerza de las balas, y menos de la combinación de ambas; es el momento de definiciones, no de discursos", señaló.

La confrontación de medio siglo ha cobrado miles de vidas y ha provocado el desplazamiento de millones de personas en medio de diferencias políticas de ambas partes que no han logrado resolver en otros tres procesos de paz anteriores. Sin embargo, tanto Colombia como las FARC expresaron su optimismo de que esta vez podría ser diferente.

Los negociadores se reunirán en el principal centro de convenciones de La Habana, en un barrio occidental de la capital cubana rodeado de lujosas casas que pertenecieron a los miembros de élite del país, casi todos los cuales se marcharon de Cuba después de la revolución de 1959. Actualmente viven en ese barrio la mayoría de los diplomáticos extranjeros en la isla.

El delegado del presidente Juan Manuel Santos manifestó que la ronda de conversaciones que se desarrollará en la capital cubana se prolongará durante diez días, tras lo cual se anunciará cuándo se celebrará la siguiente etapa de diálogo. "En todo caso, el señor presidente ha dicho, y así quedó además establecido en el acuerdo [suscripto a fines de agosto entre las partes al término de una fase de aproximaciones], que éste será un proceso rápido y eficaz: un proceso de meses, no de años", recalcó De la Calle.

El proceso de paz fue lanzado formalmente el 18 de octubre en Oslo. En principio, se había previsto que las conversaciones se iniciaran en La Habana el jueves pasado, pero se aplazaron hasta hoy mientras se ajustaban algunos detalles técnicos.

La primera fase de las negociaciones contempla la discusión del tema del desarrollo agrario, considerado fundamental por las FARC en la superación del conflicto, ya que, según la guerrilla, fue la difícil situación del campo la que dio lugar al surgimiento de los grupos armados izquierdistas en los años 60.

Además, las partes hablarán sobre la solución al problema de las drogas ilegales, el tratamiento de las víctimas y la participación política de la guerrilla, como asuntos centrales para tratar de poner punto final al conflicto. Éste será el cuarto intento de zanjar un conflicto que se ha extendido durante cinco décadas.