Presentado en 2001, el caso tuvo su primer veredicto seis años después, cuando el máximo tribunal internacional, con sede en La Haya, Holanda, ratificó la soberanía colombiana sobre las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, ubicadas en el área en disputa.

Pero al mismo tiempo la CIJ alentó las esperanzas nicaragüenses, al señalar que el meridiano 82 no era límite fronterizo entre los dos países, como pretendía Colombia, y se declaró competente para fijar ese derrotero en el Mar Caribe.

A juicio de Mauricio Herdocia, exintegrante de la Comisión de Derecho Internacional de las Naciones Unidas, lo mínimo que Nicaragua podría lograr ahora serían 200 millas náuticas de su plataforma de explotación económica.

También el órgano judicial deberá pronunciarse sobre la pertenencia de los cayos Roncador, Serrana, Quitasueños, Serranía, Bajo Nuevo, Cayos Beacon y otros accidentes geográficos en la zona bajo controversia.

Según el doctor Carlos Argüello, representante nacional ante la CIJ, el equipo nicaragüense está muy optimista, pues las normas del derecho internacional nos asisten y el dictamen en La Haya podría barrer con una injusticia histórica.

La zona agrofísica en disputa es muy valiosa, lo que explica la insistencia de Colombia en pelear por su posesión, advirtió el experto, quien reiteró la decisión del gobierno del presidente Daniel Ortega a acatar los fallos de la CIJ y de resolver los diferendos por vías pacíficas.

Nicaragua demanda que se le reconozca una área de 12 millas marinas alrededor de San Andrés, Providencia y Santa Catalina o del conjunto de estas islas, así como su plataforma continental; es decir, la prolongación del territorio nacional bajo el agua.

La tesis del Ejecutivo aquí es que la delimitación debe realizarse en el punto medio, donde convergen o se traslapan las respectivas plataformas continentales.

Mientras Colombia solicita que el cálculo se base en enfrentar islas y cayos a la costa nicaragüense; es decir, evaporar 453 kilómetros de costa, que mide Nicaragua en el Mar Caribe, contra 20 kilómetros que tienen de costa las islas de San Andrés, explicó Herdocia.

Ambientalistas y ecologistas, como el dirigente del Foro Nacional de Reciclaje, Kamilo Lara, consideran que la plataforma nicaragüense en el Caribe es un espacio de casi 500 millas náuticas.

Esa zona marítima, ubicada al este del meridiano 82, es una de las mejor conservadas del mundo, muy rica en bancos de peces, algas marinas, langostas, caracoles y arrecifes; a ello se une el alto entrampamiento de materiales fósiles, los cuales dan origen al petróleo, comentó el especialista.