La comunidad católica nicaragüense, celebró este 23 de abril (Segundo Domingo de Pascua) la Misa de la Divina Misericordia, fecha y acto religioso especial que fue establecido y promovido por Su Santidad el Papa San Juan Pablo Segundo.

El Vicario de Catedral, Fray Silvio Romero, quien presidió la Santa Misa desde la Catredral Metropolitana de Managua, explicó que hay que entender por Divina Misericordia, el amor con el que Dios nos redimió.

“Todos nuestros pecados han sido perdonados en el sacrificio de Cristo en la Cruz. El gran acto de misericordia que Dios ha tenido con nosotros se llama Jesucristo”, dijo Romero.

El líder religioso, planteó que también el Papa Juan Pablo II, estableció una devoción, donde la feligresía reza una especie de rosario o Coronilla de la Divina Misericordia.

En este sentido, manifestó que las familias deben de practicar obras de misericordia, entre ellas darle de comer al hambriento; darle de beber al sediento; vestir al desnudo; visitar, cuidar y estar pendiente de los padres; y cuidar al peregrino.

“El mensaje que hemos dado hoy, es que al mismo tiempo que tenemos la devoción a la Divina Misericordia, también tengamos actitudes de misericordia hacia los demás”, indicó el Vicario.

Llama a ser promotores de paz

Fray Silvio Romero, tras esta importante Misa de la Misericordia, conversó con la prensa nacional, sobre la importancia de ser verdaderos promotores de paz.

“Estamos en una espiral de violencia que sabemos dónde comenzamos, pero no sabemos dónde va a terminar”, dijo el padre, haciendo clara alusión a la situación de guerra que promueven las grandes potencias mundiales.

“Una potencia mueve sus barcos y armamento nuclear; el otro dispara misiles, y el otro se prepara con armas más grandes; y al final los humanos pagamos las facturas de esto”, refirió.

Indicó que, incluso, ahora las bombas y armamento utilizado para promover estas guerras, son mucho más poderosos, y las mismas causan un daño irreparable.

“El ser humano, llamado racional, está cometiendo el acto más irracional. Se ha hecho experto en exterminar la vida humana; en vez de hacerse experto en prolongar la vida humana. Esta es una gran contradicción, somos racionalmente irracionales, reflexionó el Vicario.