Antes de viajar este domingo a La Habana (capital de Cuba), afirmó que el Ejecutivo colombiano “tiene la voluntad de avanzar. Confiamos en que las FARC le muestre al país que es momento de fuerza de ideas y no de las balas y menos el de la combinación de ambos”.

El también exvicepresidente de Colombia resaltó que el primer ciclo de negociaciones durará 10 días y las mismas serán ininterrumpidas.

“El Gobierno quiere el fin del conflicto para la paz estable (...) Queremos una negociación con acuerdos ciertos, sin crear falsas expectativas. Sin discreción los diálogos serán un simple discurso retórico”, agregó.

De la Calle sostuvo que el Ejecutivo y la insurgencia coinciden en que a Cuba no negociarán concesiones de sociedad, el modelo de desarrollo de Colombia ni las políticas de Gobierno, “tampoco estamos pidiendo a las FARC que abandonen sus ideas”.

En ese sentido, destacó que las conversaciones se limitarán a los puntos acordados previamente durante la fase exploratoria: el tema agrario, las garantías para el ejercicio para la oposición política, el fin del conflicto, el control del narcotráfico y la compensación a las víctimas.

Por otra parte, el líder de la delegación acotó que no habrá suspensión de operaciones militares ni ninguna otra concesión mientras dure el proceso, porque “el cese del fuego en el pasado ha significado ventajas para las FARC que no se pueden repetir”.

La comisión que viajó a Cuba, además de Humberto de la Calle, está integrada por Sergio Jaramillo, comisionado de paz; Luis Carlos Villegas, quien representa a los industriales colombianos; Jorge Enrique Mora Rangel, general retirado y exjefe de las Fuerzas Militares; Oscar Naranjo, exdirector de la policía y Frank Pearl, exalto comisionado para la reconciliación.

Los Diálogos de Paz, que se retomarán este lunes 19 en Cuba, iniciaron formalmente el pasado 18 de octubre en la capital de Noruega, país que tiene una amplia tradición de paz y prestigio internacional en la mediación y facilitación de la solución de conflictos.

Noruega y Cuba son los estados garantes de estas nuevas negociaciones, mientras Venezuela y Chile son Estados acompañantes.