“Desde el principio, la mayoría de los métodos que se enseñaban en esta escuela tenían como objetivo fundamental la guerra contra los pueblos latinoamericanos. Es decir, contra los movimientos sociales, contra los sindicatos, contra las protestas que habían en nuestro continente”, afirma el analista militar David Urra.

Según el experto, el “significado” del centro de entrenamiento, “en este momento”, está “más relacionado con la represión en los gobiernos oligárquicos”.

Desde este viernes, cientos de activistas estadounidenses iniciaron una protesta para reclamar al Gobierno de Barack Obama, el cierre de la “tristemente famosa escuela de la muerte”, ubicada en Fort Benning, Georgia. Así como el retiro de las bases militares estadounidenses de América Latina.

Actualmente este centro es conocido como Instituto de Cooperación y Seguridad del Hemisferio Occidental, creado en 2000 por la Casa Blanca para remplazar a la Escuela de las Américas, donde EE.UU. entrenó y financió a militares latinoamericanos que en las décadas de 1970 y 1980 formaron parte de las dictaduras en el continente.

“La Escuela de las Américas, fue única y exclusivamente el mecanismo que generó el gobierno de Washington para poder tener el control de los Ejércitos en América Latina y con ello perpetuar los gobiernos subordinados a su política”, acotó Urra.

Cientos de activistas estadounidenses han iniciado este viernes una protesta para reclamar su cierre. Se prevé que las manifestaciones duren hasta el próximo domingo.