Las autoridades universitarias de la FAREM-Carazo organizaron diversas actividades para celebrar junto a sus estudiantes y la sociedad en general el Vigésimo Primer Aniversario de que este recinto abrió sus puertas con carreras de educación superior, lo cual fue un 11 de noviembre de 1991 gracias a las gestiones del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y diversas personalidades, ya que en los años anteriores, este centro de educación superior había sido cerrado por falta de apoyo de las instituciones de ese entonces.

“Hoy celebramos doblemente el 52 Aniversario del asalto a los cuarteles de la guardia somocista en Jinotepe y Diriamba por valientes guerrilleros sandinistas que pretendían expulsar a la guardia de estas tierras y también celebramos el 21 Aniversario de la refundación o relanzamiento de la Universidad en Carazo, que tuvo el nombre de CUR y hoy es la FAREM-Carazo, adscrita a la (UNAN-Managua)”, manifestó el Máster Pedro Aburto, director de la FAREM-Carazo.

Reconocimiento a jefe del Ejército de Nicaragua

En este día festivo se realizó una diana que recorrió las calles de la ciudad, presentaciones culturales y un acto solemne en el auditorio de esta casa de estudios superiores donde se rindió homenaje y se le entregó un reconocimiento al General de Ejército Julio César Avilés Castillo, Jefe del Ejército de Nicaragua, originario de Jinotepe.

A la conmemoración también asistieron diversas personalidades como el Rector General de la UNAN-Managua, Máster Elmer Cisneros, el Alcalde Municipal de Jinotepe, compañero Oscar Tardencilla Muñíz, la alcaldesa electa de Jinotepe por el FSLN, compañera Carla Zúñiga, la ex alcaldesa Aura Lila Aguilar Román y compañeros que participaron en los asaltos a los cuarteles de la guardia en Jinotepe y Diriamba.

El General Avilés agradeció el homenaje: “Agradezco a las autoridades de esta universidad por haberme invitado a esta conmemoración y por entregarme este reconocimiento, me siento contento como jinotepino que luego de 21 años la universidad esté avanzando, recordamos aquel 11 de noviembre de 1960 cuando aquellos valientes guerrilleros se tomaron el cuartel de la guardia genocida”, expresó en Jefe del Ejército de Nicaragua.

De acuerdo al director de la FAREM-Carazo, esta universidad ha ido creciendo y desarrollándose a lo largo de la historia: “Actualmente contamos con una población estudiantil de 3 mil 74 estudiantes, ofertamos cursos de post grado y un buen número de carreras que aportan en los Departamentos de Ciencias Tecnológicas y de la Salud, Ciencias Económicas y Humanidades y Ciencias de la Educación”.

Seguidamente dijo que “desde 1991, cuando los profesores Edith Gutiérrez, Roberto Aburto, William Lau, Denis López, el ex alcalde Armando Rodríguez junto a otras personas se organizaron para que se reabriera este recinto acá en Carazo, hoy nos capacitamos día a día, avanzamos en infraestructura, tenemos relaciones con universidades extranjeras, todo esto en pro del compromiso que hemos asumido todos a impulsar la cualificación de los futuros profesionales y mejorar la calidad de la educación superior en Carazo”, indicó Aburto.

El Alcalde Municipal también resaltó la importancia de este recinto: “Es importante que en Jinotepe y en toda la cuarta región tengamos un recinto de la UNAN-Managua, ya que así hay más acceso a la educación superior para nuestros jóvenes. Recordamos también hoy aquel 11 de noviembre donde se dio el valiente asalto a los cuarteles de Jinotepe y Diriamba”, apuntó el edil jinotepino.

El asalto a los cuarteles

Fue la tarde del 11 de noviembre de 1960, cuando valientes guerrilleros y ciudadanos influyentes atacaron los cuarteles de Jinotepe, el cual funcionaba donde hoy es la FAREM-Carazo (conocido como torreón universitario) y de Diriamba.

Entre los aventados guerrilleros figuraban los hermanos Israel y Herty Lewites Rodríguez, Julio Rocha Idiáquez, Vidal Jirón, Livio Bendaña, Francisco Gutiérrez Medina, Arnoldo Díaz, Fernando y Edmundo Chamorro Rappaccioli.

Otros combatientes, entre ellos Auxiliadora Parrales y Lila Aguilar, se tomaron el Palacio Municipal, en el centro de la ciudad, donde estaba el correo, impidiendo que los guardias somocistas solicitaran refuerzos a Managua.