“Recomendamos a los miembros de Hamas, a sus líderes a todos los niveles, que no muestren sus cabezas por encima del suelo en los próximos días”, advirtió Israel a través de su cuenta en Twitter.

La campaña informativa de Israel se desarrolla en tres dimensiones, señaló la profesora de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) Gabriella Blum. Por un lado, las autoridades sionistas "dejan sus advertencias para Hamas" y por otro, Tel Aviv (capital israelí) pretende influir en la opinión pública dentro de su país.

Tel Aviv acompaña la ofensiva en Gaza con numerosos mensajes en Internet que pretenden justificar la campaña. Intenta justificar sus acciones, que "matan también a civiles, ante la comunidad internacional", enfatizó.

Este jueves, el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, aseguró que la ofensiva militar, denominada "Pilar Defensivo", contra la Franja podría prolongarse. El Ejército sionista se prepara para una invasión terrestre en territorio palestino.

Aunque Barak no precisó el tiempo de la ofensiva, enfatizó que el Gobierno israelí está "en medio de una lucha".  

"No está claro si será corta, pero estamos determinados a recuperar la capacidad de disuasión", afirmó.

Las Fuerzas de Defensa de Israel también han advertido a los residentes de la Franja que se mantengan alejados de Hamas, porque de lo contrario eso supondría un riesgo para su seguridad.

El pasado 14 de noviembre, Israel emprendió ataques militares contra las infraestructuras de los que considera "terroristas" en la franja de Gaza. Estas acciones de violencia acabaron con la vida del jefe militar de Hamas, Ahmed Jabari.

Los ataques han causado hasta el momento al menos 26 víctimas mortales, la mayoría civiles palestinos entre los que se cuentan varios niños.

El movimiento de Hamas en Gaza ha asegurado que con los últimos ataques "Israel trata de buscar un altercado antes de las elecciones" general israelíes, que tendrán lugar en enero de 2013.

La franja de Gaza se encuentra actualmente bajo el control de Hamas, movimiento que ganó las elecciones en 2006. Posteriormente, en el 2007 Israel bloqueó la zona y sólo permite el paso de productos de primera necesidad.

A finales de 2008, a poco más de un mes para las elecciones legislativas,  el Estado israelí inició una ofensiva contra Gaza con el pretexto de frenar el lanzamiento de cohetes disparados supuestamente desde la frontera contra ciudades israelíes.

La ofensiva israelí fue denominada "Operación Plomo Fundido", que dejó un saldo de mil 400 palestinos muertos y cinco mil 500 heridos. Este, fue el ataque más sangriento en la región desde la Guerra de los Seis Días, en 1967.