Los pescadores Ricardo Javier Mendieta Rodríguez, Israel Antonio Mendieta Rodríguez, Arlin José Mojica Campos y Giovanni Molina, fueron recibidos en la misma costa de Masachapa que los vio partir hacia un destino incierto el pasado 30 de octubre.

Centenares de pobladores del pequeño pueblo costero protagonizaron junto a los pescadores y sus familias una vigilia en la que cantaron himnos y oraron a Dios para agradecer el milagro de ver regresar sanos y salvos a sus familiares y vecinos.

Las lágrimas de felicidad invadieron los rostros de los pescadores y sus familiares, quienes confesaron que en ningún momento perdieron sus esperanzas y la fe en Dios de que regresarían con vida.

Kenia Martínez, esposa de Arlin Mojica, confesó que cuando vio a su esposo la felicidad volvió a su vida. “Le dije que lo amo mucho, lo extrañé muchísimo. Le doy gracias a mi Diosito lindo. Yo se que sufrí mucho, pero esta es mi recompensa, que él ha venido  y este es un milagro de Dios y yo le doy gracias a Dios, gracias a Mi Señor, en público porque él es el único que tiene el poder”.

La tía de Arlin, doña Carmen Mojica lloró de alegría mientras abrazaba a su sobrino y a su familia. Sus manos temblorosas no querían soltarlo ni un minuto. “Es mi sobrino y lo quiero mucho, lo extrañaba, gracias a Dios está bien, yo siempre tuve la fe de que lo encontraríamos, nunca perdí la esperanza, esto es un milagro de Dios”, comentó brevemente.

“Esta es una emoción linda, le agradezco al Señor porque es como mi hijo y él me ha dado una oportunidad más para tenerlo cerca. Yo nunca perdí la fe. Yo le decía a mi familia que tal vez los andaba un barco pesquero grande, algún atunero, aquí como todos somos cristianos teníamos fe”, agregó doña Carmen.

Axel Mendieta, hijo de Israel Mendieta, lloraba de la emoción de ver a su padre con vida. Cuando lo vio llegar lo abrazó y ambos lloraron como desconsolado. “Dios siempre es fiel, nunca se olvida de nosotros aunque nosotros seamos injustos con él. La fe es lo menos que se debe perder”, comentó Axel. El joven explicó que durante los 13 días que su padre estuvo perdido en el océano, “lo más difícil era no verlo, ver a mi abuelita sufrir”.

Relatan odisea para dar testimonio del milagro ocurrido en sus vidas

Ricardo Mendieta, capitán de la panga Ashly Galilea, explicó que la madrugada del pasado 30 de octubre, mientras realizaban sus labores de pesca, a la panga en la que viajaban se le rompió la propela, quedando varados a más de 80 kilómetros de las costas de Masachapa.

Sin poder hacer nada para remediar la situación los pescadores aguardaron 13 días, hasta que fueron encontrados por pescadores guatemaltecos que los llevaron a tierra firme el pasado lunes 12 de noviembre.

Arlin Mojica, uno de los sobrevivientes, comentó que en la pequeña embarcación llevaban raciones de agua que les alcanzaron para los primeros días.

“Cuando a los tres días no teníamos agua yo me levanté a las 3 de la mañana y me puse a orar y a llorar y a llorar, pidiéndole a Dios que necesitábamos agua. Cuando eran como las 4 y media de la madrugada, mi compañero me levantó y miramos que venía agua (lluvia), comenzamos con los plásticos a recoger agua”, relató.

Mojica indicó que durante estuvieron en alta mar, observaron acercarse varias embarcaciones, sin lograr que ninguna les prestara atención.

Giovanni Molina, otro de los pescadores, comentó que al pasar los días, la desesperación hacia que él se quisiera lanzar al mar. “El día 13 me quería lanzar al mar, andaba muy sofocado, ya no aguantaba la insolación, de todo me ponía sofocado, pero ahora me siento alegre, me siento como que volví a nacer”, explicó.

Por su parte, Ricardo Mendieta comentó que para sobrevivir tuvieron que tomar la sangre de dos tortugas que chocaron con la embarcación. “Agarrábamos agua con el plástico y hacíamos una casa de campaña para cubrirnos del sol porque si no nos quemábamos. Por la mañana se nos arrimaban las tortugas, las agarrábamos, las matábamos, bebíamos sangre de tortuga”, expresó.

El pescador también comentó que la odisea que vivieron no los amedrenta y en algunas semanas volverán al mar para continuar con su oficio de pescadores.

Oraron a Dios pidiendo un milagro

Los 4 pescadores coinciden en que las oraciones y la fe que tenían en Dios fueron fundamentales para mantenerse con vida.

Al respecto Arlin Mojica relata que nunca perdió las esperanzas de que fueran a regresar con sus familias. “Uno confía en Dios, el es el único, creo en Dios siempre”.

“Yo le pedía siempre a Dios, cada uno siempre oraba en la mañana, en la tarde, llevábamos siempre la oración, además yo pedía por los hermanos que oraban siempre por nosotros; esto es una alegría de Dios”, comentó Mojica.

Agradecen al gobierno apoyo decidido para su búsqueda

Al bajar de la unidad de transporte internacional que los traía desde Guatemala, los pescadores agradecieron en primer lugar a Dios y luego al Comandante Daniel Ortega y a la Compañera Rosario Murillo, por el apoyo que prestaron desde el inicio de la búsqueda hasta su retorno al lado de sus familiares.

El Alcalde de San Rafael del Sur, compañero Noel Cerda, explicó que las orientaciones del Comandante Daniel y la Compañera Rosario fueron agotar todos los recursos que fueran necesarios para encontrarlos y rescatarlos con vida.

Cerda indicó que el gobierno realizó coordinaciones a nivel internacional con los países de la región a través de la cancillería, además orientó la búsqueda de los por medios aéreos y navales.

Recordó que “solamente el gobierno del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario son los únicos que tienen la sensibilidad humana para poder dedicarle tanto esfuerzo y recursos a la búsqueda de 4 personas, luchando siempre por garantizar la vida humana.

Por su parte María Obando, coordinadora del Poder Ciudadano en Masachapa, comentó que siempre confiaron en que el gobierno no iba a dejar de buscar a los pescadores.

Dijo que en Masachapa se organizó un hablatón en el que se recolectaron 18 mil córdobas para ayudar con los gastos de búsqueda y repatriación de los hermanos nicaragüenses.

En la costa de Masachapa se organizó una vigilia y una caravana recibió alegremente a los 4 pescadores.