Dos mil 307 delegados votarán por una lista de miembros de este comité, de alrededor de 200. Siguiendo un ritual inmutable, esta lista ha recibido el martes el beneplácito de un grupo de unos 250 dirigentes, el "presidium" del congreso.

El nuevo comité central, el 18º desde la fundación del PCC en 1921, celebrará entonces su primera sesión ordinaria.

Una vez finalizada, los nuevos dirigentes, es decir el Buró Político de unos 25 miembros y su comité permanente, compuesto probablemente por siete personas, serán presentados a los medios de comunicación y al mundo el jueves, a las 11H00 locales (03H00 GMT).

Fuentes oficiales aseguraron que lo más probables es que el cargo de secretario general del PCC lo ocupará el actual vicepresidente Xi Jinping, diez años más joven que su predecesor, Hu Jintao. El próximo mes de marzo, Xi pasará ser jefe del Estado.

“El congreso elegirá un nuevo comité central del partido y reemplazará el viejo liderazgo por uno nuevo”, aseguro Jintao a los dos mil 307 delegados que estuvieron presentes en la sesión de clausura en el Gran Salón en Beijing.

“Estamos convencidos de que las decisiones, los planes adoptados y todos los éxitos obtenidos en el congreso, que contó con una mayoritaria asistencia, jugarán un importante rol en el desarrollo del socialismo con características chinas y la nueva dirigencia del partido”, agregó Jintao.

El sucesor designado del actual jefe del Gobierno, Wen Jiabao, probablemente el actual viceprimer ministro Li Keqiang, pasará a ocupar el segundo o tercer puesto en el comité permanente del Buró Político.

La composición del comité permanente y sobre todo las afinidades de nuevos dirigentes con la vieja guardia se conocerán el jueves.

Se conoció que este miércoles serán designados asimismo una nueva comisión de disciplina del partido y los miembros suplentes del comité central. Además, los delegados del congreso deberían aprobar varios informes y enmendar los estatutos del PCC, que cuenta con unos 82 millones de integrantes en el país.

Los nuevos jefes comunistas chinos tienen el objetivo de mantener un crecimiento alto en la economía, así como repartir los frutos de ese crecimiento, cuando crece el ansía de cambios políticos entre el medio millar de internautas del país, que forman una opinión pública emergente gracias a las redes sociales.

Hu Jintao aseguró la semana pasada que es importante luchar con la corrupción, lo que representa una amenaza que puede ser fatal para el gobierno.