El frenesí de rumores y especulaciones sobre qué aspectos de la historia tocar y quién debería ser el director no se hicierono esperar. La última novedad llegó el fin de semana, cuando se supo que Michael Arndt (de Toy Story 3) será el guionista de Star Wars: Episode VII.

La gran pregunta que resta contestar es: ¿quién será el director? De acuerdo con sitios especializados, sería Matthew Vaughn, quien dirigió X-Men: primera generación. El rumor cobra más fuerza si se tiene en cuenta que él renunció a la secuela de esa cinta, en la que trabajó por un año.

Todavía se desconoce qué partes de la historia y del universo de Star Wars se tocarán en las películas, aunque es probable que se basen en historias originales.

Otra noticia que entusiasma a los devotos es que los actores Harrison Ford, Mark Hamill y Carrie Fisher no descartaron retornar a sus famosos personajes. Lucas, en tanto, sólo será asesor.

En cuanto a qué pasará fuera de los cines, la serie de TV Star Wars: The Clone Wars dejará de emitirse por Cartoon Network y pasará a uno de los canales de Disney, cuando termine su contrato en 2013.

La compañía que fundó Walt Disney deberá emitir 40 millones de acciones para adquirir Lucasfilm, lo que representa el 2 por ciento de su valor de mercado, pero la idea es volver a comprar esas acciones antes de que la primera cinta se estrene y así obtener el total de las ganancias.

Disney hizo algo similar cuando se adueñó de Pixar, lo que lo devolvió a la cima de las películas infantiles, y luego con Marvel Cómics, con lo que ganaron un importante abanico de superhéroes y produjeron el éxito mundial Los Vengadores.

La gran diferencia con las otras dos empresas es que, si bien Lucasfilm sólo ofrece unas 12 cintas, las posibilidades de expansión en otros mercados son más apetitosas. Esto, teniendo en cuenta que la mayor parte de las ganancias de la ex empresa de Lucas sale de los juguetes.

Además, se abre la puerta para parques temáticos de Star Wars, nuevos videojuegos y una gran apuesta a los juegos dentro de redes sociales.

Un dato para comprender más: en sus 35 años de existencia, Star Wars generó más de 25 billones de dólares en licencias, entradas de cine y productos de entretenimiento.

La nueva era del cine

Analizando la decisión de Disney, algo salta a la vista: Hollywood vive la era de las marcas, donde las películas ya no son lo más importante.

Tomemos el ejemplo de John Carter, cinta basada en los libros de Edgar R. Burroughs, que fracasó en la taquilla luego de que invirtieran más de 100 millones de dólares en ella. Fue entonces que Disney se percató de que Burroughs no era una marca conocida, a diferencia de Star Wars.