Dicen que es en los momentos realmente difíciles cuando se ve quiénes son los verdaderos amigos. El ex gobernador de Massachusetts parece que no tenía tantos como pensaba, al menos en Facebook.

Antes de las elecciones generales del pasado 6 de noviembre, tanto Barack Obama, elegido de nuevo presidente, como el aspirante Romney aumentaron el número de seguidores.

Pero después de la derrota del republicano en los comicios, Romney perdió el encanto para sus seguidores y en el transcurso de tres días a más de 50.000 usuarios les ha dejado de gustar su página en Facebook. Ha experimentado una fuga de partidarios a un ritmo de unas 850 personas por hora, estima el portal Mashable.

En contraste con esta huida de internautas en la página de Romney, a Obama le llueven los 'amigos': dispone de un ejército de más 33.100.000 seguidores, 800.000 más que la noche de las elecciones y 20 millones más que Romney en pleno auge.