En el marco de la jornada de conmemoración del XXXVII aniversario del martirio de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, el embajador de El Salvador en Nicaragua, Carlos Asencio disertó a estudiantes de la carrera de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Nicaragua (UNICA), sobre la vida y obra del beato católico.

Monseñor Arnulfo Romero nos dejó un legado que sigue vigente y es importante compartirlo porque su legado ya no solamente es de los salvadoreños, sino que ha traspasado las fronteras”, mencionó Asencio.

Les afirmó a los estudiantes, que la figura de Romero sigue vigente porque un hombre de fe que dedicó su vida a la defensa y promoción de los derechos humanos, además de tener un ideal de vida preferencial por los pobres.

“Fue una persona incansable en la promoción del diálogo, buscando la concordia con los diferentes sectores sociales de nuestro país con la intención de evitar la guerra civil, que tanto nos costó 12 años después de su asesinato y cuyo legado lo recogió las Naciones Unidas que declara el 24 de marzo el Día Internacional del Derecho a la Verdad en honor a esa labor de Monseñor Romero”, dijo Asencio.

El catedrático Mauricio Mairena, manifestó que la vida y martirio de Monseñor Romero, ha servido de inspiración a muchos jóvenes cristianos, que ven los valores de la verdad, como un derecho inalienable de la humanidad.

“Aprovechamos que en la cátedra de Relaciones Internacionales de América Latina, se hace necesario estudiar la figura de Monseñor Oscar Arnulfo Romero y le solicitamos al señor embajador que nos viniera a exponer cuál es el papel del pueblo salvadoreño en ese momento histórico en que Monseñor Romero es martirizado y eso da paso a la guerra de liberación en El Salvador”, expuso Mairena.

La embajada de El Salvador en Nicaragua está realizando diversas actividades para recordar la figura y legado de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, asesinado un 24 de marzo de 1980.

El 15 de agosto, El Salvador estará celebrando 100 años de su nacimiento con una serie de actividades culturales y religiosas, como preámbulo de los actos de santificación en El Vaticano.

Monseñor Arnulfo Romero fue beatificado el 23 de mayo de 2015 en una ceremonia masiva en San Salvador.