Para las personas de otros países, vivir en Nicaragua no sólo resulta un alivio gracias a su seguridad, estabilidad y abanico de oportunidades, sino también por la poca inversión que esto representa en comparación con otras naciones.

Tal es el caso de la familia de Paul y Marisa Francis -a la que también pertenecen sus dos hijos de 11 y 8 años de edad y tres perros-, quienes disfrutan del ambiente ideal que ofrece Nicaragua sin necesidad de un presupuesto exhorbitante, según relatan al medio especializado International Living.

“Comparar nuestros gastos en los Estados Unidos con Nicaragua es bastante cómico”, afirma Marisa, quien vivía junto a su familia en Pensilvania.

“En casa, nuestra hipoteca incluye impuestos, dos vehículos alquilados y matrícula escolar que nos cuesta US$2,600 al mes. Nuestra factura de electricidad era de US$400 al mes. Pagábamos alrededor de US$200 al mes por dos teléfonos celulares. Gastamos alrededor de US$5.000 a US$7.000 por mes en los Estados Unidos”, recuerda.

“Vivir en San Juan del Sur es fácil. Retiramos US$1,100 cada mes del banco, pagamos nuestro alquiler, factura de electricidad e internet. El resto lo utilizamos para la comida y otros gastos. Alquilamos una casa de dos dormitorios y un baño por US$550 al mes. Eso incluye agua. Pagamos alrededor de US$60 por electricidad y US$57 por internet mensualmente”, indica.

"Gastamos alrededor de US$50 a US$60 en comida cada semana. Eso nos cubre principalmente productos frescos del mercado central y carne del supermercado. Gastamos US$32 por una bolsa de comida para perros, que dura unos dos meses”, agrega.

La pareja cuenta además que en su nuevo hogar han hecho amistad con los vecinos y otras personas, algo difícil en Estados Unidos.

"Apenas conocía a mis vecinos en los Estados Unidos, y realmente disfruto de las relaciones personales que ya tengo aquí en tan poco tiempo", dice Marisa.