Por tercer viernes consecutivo, los pobladores del barrio Monseñor Lezcano desde muy tempranas horas recorrieron las calles del sector para revivir la Pasión y Muerte de Jesucristo a través del Viacrucis, acto religioso que permite tener una cercanía con Dios, lograr el arrepentimiento y asumir el compromiso de cumplir con las Santas Escrituras.

“Estamos a través del Viacrucis adentrándonos más en este tiempo de la Cuaresma, en el que hacemos la invitación a la meditación, reflexión y conversión para que nos demos cuenta que la vida del hombre no solo está abierta a la materia sino al mundo espiritual, debemos en estos momentos llevar una vida de interioridad lo cual nos va a permitir combatir la violencia, el pecado y todo aquello que no agrada a Dios, sensibilicemos el corazón para alcanzar la paz y la tranquilidad”, destacó el sacerdote Sebastián Zeledón, párroco de la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús.

Los fieles asistentes aseguran que solo en Cristo está el perdón y la paz interior que muchas veces es necesaria para enfrentar las adversidades de la vida, razón por la que cada viernes de Cuaresma acuden a este encuentro religioso.

“Nosotros hacemos un Viacrucis meditado en la casa de los enfermos, llevando consuelo no solamente a ellos sino a sus familiares, lo cual permite ir lidiando día a día con el camino que Dios nos prepara. Sabemos que el camino de la Cruz es duro, lleno de sufrimiento, pero también sabemos que es un camino de redención y salvación”, refirió Loyda Bendaño.

“El Viacrucis es la oportunidad que tenemos todos de acercarnos a Dios y poder alcanzar el perdón de nuestros pecados, Dios es la vida, el perdón y por eso debemos de ver la Cuaresma como un espacio de amor, meditación y reconciliación con nuestro Padre Celestial”, finalizó Emma Somarriba.