Haciendo conciencia de que el trabajo de erradicar las epidemias es una responsabilidad de todos, las familias de Villa Guadalupe, en el Distrito II de Managua, invitaron a sus vecinos que todavía no permiten la entrada a brigadistas de salud para fumigar sus viviendas, a que cooperen para mantener la salud de su comunidad en optimas condiciones.

Justamente, en este lugar al que acudieron los uniformados de celeste con las máquinas fumigadoras, se registra una disminución en casos febriles, sin embargo el llamado de las autoridades es el de no bajar la guardia y al contrario, seguir reduciendo hasta su máxima expresión cualquier enfermedad provocada por el mosquito transmisor.

“Aquí en el barrio ha habido muchos casos de chikungunya y dengue y es muy importante que el MINSA ande brindando esta fumigación para que los zancudos estén fuera y con la abatización los huevos mueran. Esa gente que no abre, no toma mucha importancia y cuando uno está enfermo ahí si corre a ir a los centros y se quejan de que no los quieren atender. Entonces uno también tiene culpa porque no los deja entrar”, reflexionó María Mendoza, una de las habitantes del lugar.

El mismo criterio expresó Adolfo Vallecillo, quien resaltó la gran importancia que tiene esta jornada permanente, que lejos de incomodar, debe ser bien recibida por todos.

“A veces aportamos a abrir las casas pero hay personas que no lo hacen y aunque fumiguen las otras casas y ellos no lo hacen, ahí está el criadero”, resaltó.

De acuerdo a Isael Valenzuela, responsable de epidemiología del Centro de Salud Francisco Morazán el total de casas a fumigar en este lugar fueron 1,502 y de paso, hacer conciencia y detectar los casos febriles que pudieran existir en alguna de las viviendas.