En vísperas de la celebración de los 245 años del milagro del Volcán de la Virgen de Nuestra Señora de Asunción, mayordomos patronas y alguaciles elaboran las sartas, una tradición ancestral realizada con diferentes flores silvestres, corozo, albahaca y hojas de colores de la época.

Doña Josefa Rivas expresó su devoción hacía la Virgen y expresó que como agradecimiento a los milagros que ha realizado en la ciudad, los pobladores elaboran sartas de flores para decorar su altar.

Rivas comentó que la Virgen le concedió un milagro a ella, cuando fue desahuciada en el hospital Lenin Fonseca, y finalmente el pronóstico médico no se cumplió.

La joven Janneth Dávila dijo que desde los 5 años acompañaba a su abuelita para preparar el altar con las flores pequeñas y coloridas que recogían para ofrecerlas a la Virgen.

Las sartas son elaborada por más de 20 mujeres y hombres con habilidades y destrezas, para la actividad solemne en honor a Nuestra Señora de la Asunción de la Iglesia María Magdalena en Monimbó.