La imputación judicial del candidato presidencial François Fillon despertó hoy revuelo en Francia, donde aumentan las especulaciones sobre la suerte futura del político derechista.

Según informó el abogado del aspirante electoral, Antonin Levy, la inculpación que estaba prevista para mañana fue adelantada un día con vistas a garantizar su realización en condiciones serenas.

La imputación de Fillon constituye uno de los hechos más significativos de la actual campaña electoral en la nación gala, dadas sus consecuencias para la candidatura de un político que estuvo considerado el favorito para convertirse en el próximo presidente de Francia.

Pero ahora el conservador enfrenta varios cargos como desvío de fondos públicos y abuso de bienes sociales, por los cuales podría resultar sentenciado a varios años de prisión.

Pese a la inculpación, la presunción de inocencia prevalece hasta la realización de un juicio (proceso que seguramente durará varios meses) y en consecuencia Fillon no está obligado a renunciar a su candidatura.

En las numerosas declaraciones realizadas sobre el tema, el derechista aseguró ser inocente y confirmó su continuidad en la carrera presidencial porque se considera víctima de una 'instrumentalización' de la justicia.

Tras el anuncio de la imputación, miembros de su equipo de campaña declararon a la prensa confiar en que la inocencia del político será finalmente reconocida.

En el caso de su partido Los Republicanos, si bien hace algunos días varios integrantes de peso abogaron por una sustitución del candidato, finalmente el comité político de la formación decidió mantener el respaldo a Fillon y unir filas en su defensa.

Dadas las circunstancias, los analistas coinciden en que esta imputación judicial afectará notablemente al candidato, mientras las encuestas lo sitúan actualmente en el tercer lugar de la intención de votos tras una caída estrepitosa en el apoyo.

Especialistas y políticos enfatizan en que se trata de una situación 'grave', por lo cual al político le será muy difícil recuperar el terreno perdido.