María Rosa Montoya de 26 años, originaria de la comunidad El Pedregal, Laguna de Perlas, pasó cinco días graves en su comarca, después de ser mordida por una serpiente terciopelo y al ser trasladada por el Minsa hacia una unidad de salud, falleció en el camino.

Igual suerte un niño, Rubén Martínez Soza de tan solo 9 años, originario de la comunidad Hachita, La Cruz de Río Grande, quién falleció por la mordedura de otra serpiente, éste menor ni siquiera fue llevado al Centro de Salud.

La epidemióloga del SILAIS, en el Caribe Sur, doctora Jeaneth López, hizo el llamado a acudir de inmediato a cualquier Centro de Salud, ante una situación similar, ya que se cuenta con el suero antiofidico, para combatir el veneno y detener la alteración y coagulación de la sangre.

Según el doctor Ricardo Taylor, Dir. del SILAIS, durante el año pasado 88 personas fueron mordidos por serpientes de varias especies, "en el 2017 ya llevamos 26 lesionados por mordedura, dos de ellos muertos", dijo Taylor.