Desde el Centro de Convenciones McCormick Place de la ciudad de Chicago (centro), Obama afirmó, tras ser reelecto para el período 2013-2017, que lo mejor "está por llegar", pues tiene por delante importantes retos para encauzar la recuperación económica del país.

"Lo que hace que América sea excepcional es el convencimiento de que nuestro destino es compartido (…) Somos y seguiremos siendo los Estados Unidos de América", enfatizó.

El jefe de Estado se dirigió a las decenas de miles de eufóricos seguidores presentes en Centro de Convenciones. "Esta noche, en esta elección, ustedes, el pueblo estadounidense, nos recordaron que aunque el camino ha sido arduo y el recorrido largo, nos hemos vuelto a levantar", dijo.

"Creemos en una América generosa, compasiva y tolerante; creemos en un país que sea seguro, respetado y admirado en el mundo, un país que se defienda con las mejores tropas, creemos en una nación de inmigrantes", detalló.

Asimismo, afirmó que regresa a la Casa Blanca más determinado y más inspirado que nunca, para hacer frente al trabajo que hace falta hacer y el futuro que tiene por delante el país.

De igual manera, aseguró que durante su gestión seguirán luchando por la seguridad de toda la clase media, “sin importar de dónde vengan o quiénes sean”.

"Nunca he estado más esperanzado sobre nuestro futuro, sobre Estados Unidos. Os pido que mantengáis esa esperanza. Creo que podemos intentar alcanzar ese futuro juntos, porque no estamos tan divididos como nuestra política podría sugerir", declaró.

Obama también agradeció el voto de confianza de los estadounidenses, que aún sufren en medio de una débil recuperación de la peor crisis económica desde la década de 1930, con la cifra de desempleo en 7,9 por ciento.

Adicionalmente, sostuvo que habló con el gobernador Romney “y lo felicité a él y a (su compañero de fórmula) Paul Ryan por una campaña llevada adelante con ardor", a quienes exhortó a dialogar para trabajar juntos y "mover al país hacia adelante".

El presidente logró sellar la victoria con el respaldo de estados tradicionalmente demócratas y un importante número de "estados bisagra" como Colorado, Iowa, Pensilvania, Michigan, Minesota, Virginia y Wisconsin. Su triunfo en Ohio, un estado clave, le allanó finalmente el camino.

Obama ganó la reelección con al menos 303 votos electorales, una cifra con la que superó expectativas y superó el listón de los 270 votos electorales necesarios para lograr la presidencia.