El Tribunal Constitucional de la República de Corea ratificó este jueves por unanimidad la destitución de la presidenta, Park Geun-hye, aprobada originalmente por el parlamento esta nación asiática.

Con la destitución, la presidenta Park queda despojada de su inmunidad y la República de Corea está obligada a celebrar elecciones presidenciales en un plazo inferior a 60 días.

Por su parte, las manifestaciones a favor y en contra de la presidenta continúan, mientras grupos de simpatizantes agitaron banderas de Corea del Sur frente a la Corte, afirmando que su destitución era ilegal.

El Parlamento destituyó a Park en diciembre después de que millones de personas salieran a las calles para exigir su renuncia, luego de desatarse un escándalo político en el que se vieron involucradas ella y una confidente.