El llamado a la conciencia y la responsabilidad al estar frente al timón de un vehículo, es el que hace el Arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano, ante la ocurrencia de accidentes que han cobrado la vida más de 80 personas en lo que va del año.

“Ser conductor no solamente es subirse al carro, tomar el timón, meter cambios, frenar, acelerar, implica algo más y es una gran responsabilidad el ser un conductor. ¿Por qué? En primer lugar, hay una responsabilidad, si voy yo solo sé que puedo estrellarme contra un muro, contra un poste. Tengo una responsabilidad personal, luego tengo una responsabilidad con las personas que van a mi lado, si van dos, si van tres, es una responsabilidad en la que ellos han confiado y yo también tengo que responder a esa confianza”, expresó Su Eminencia.

El alto prelado de la Iglesia Católica, manifestó que como conductores también se tiene una responsabilidad social y ello implica no conducir en estado de ebriedad porque eso podría significar poner en riesgo la vida de otras personas.

“Creo que en primer lugar tenemos que ver y descubrir la grandeza de ser un conductor, que es ser un hombre, una persona responsable de ese acto tan bonito como es poder transitar por nuestras vías”, dijo el Cardenal.

Su Eminencia declaró que para el Santo Padre es motivo de preocupación la ocurrencia de accidentes, porque ello es casi una epidemia mundial y justamente ha sido abordado el tema en la asamblea mensual del clero nicaragüense a petición de la Dirección Nacional de Seguridad de Tránsito de la Policía Nacional.

“Una experiencia muy hermosa porque la Comisionada General Vilma (Reyes) nos estuvo exponiendo la cifra y luego de viva voz también compartió los sentimientos que tiene la Policía y por otro lado muchos de los sacerdotes tuvieron la oportunidad de expresarle algunas inquietudes que ellos sienten y ven en sus pueblos, en las carreteras por donde andan y fue muy hermoso ver la actitud de la Dirección de Tránsito al escucharnos”, añadió el Cardenal Brenes.

El jerarca aseguró que ese encuentro con la Policía ha sido una buena experiencia para contribuir a disminuir esa cultura de muerte que se tiene con los accidentes de tránsito.

“Lo importante es que tengamos muy claro que nosotros tenemos que defender la vida y como dice la Iglesia, desde el mismo momento de la concepción hasta el momento que el Señor nos llame a participar de su Gloria, pero es triste ver como el volante está causando tanta (muerte) por la imprudencia”, indicó Brenes al recordar el accidente ocurrido en Rivas cuando un vehículo impactó contra el monumento a Jesús del Rescate ubicado en la rotonda de ciudad sureña.

Tenemos que seguir hablando del respeto a la vida

El Cardenal Brenes afirmó que ante esta epidemia se debe hacer conciencia y seguir hablando sobre el respeto a la vida, siguiendo un decálogo del conductor que la misma iglesia ha propuesto.

“La Iglesia está preocupada y hace unos años fue como un decálogo sobre los conductores y es lo que pienso que nosotros podemos ir potenciando, que conozcamos los diez mandamientos de los conductores y un primer mandamiento es NO MATARÁS, manifestó.

Para el Cardenal, un segundo mandamiento, propuesto por la Santa Sede, sería que la carretera sea para cada uno de nosotros un instrumento de comunión entre las personas y no de daños mortales, a fin de que se pueda disfrutar de ir en la carretera conduciendo con paciencia y prudencia, porque “es mejor llegar tarde que no llegar nunca”.

“Hay un tercer mandamiento que es el de la cortesía, la corrección, la prudencia y que nos ayude a superar imprevistos. Creo que la cortesía a veces nosotros la hemos perdido, y si a alguien le podemos dar el paso, pues démoselos sobre todo a los peatones, porque también en esto tenemos que ver el problema de los peatones”, añadió.

Su Eminencia destacó la poca utilidad que los peatones le dan a los puentes para cruzar las pistas, quienes prefieren arriesgarse a cruzar las calles antes que retrasarse unos minutos subiendo un puente peatonal, donde estarían más seguros.

La caridad o ser caritativos es el cuarto mandamiento que el Cardenal Brenes considera debe regir a todo conductor, que ayuden al prójimo en la necesidad y de ver un accidente informar a las instancias de socorro para que asistan a los implicados.

Asimismo, señala como quinto mandamiento que el automóvil no sea para el conductor una expresión de poder.

Según el Cardenal, un sexto mandamiento dentro de este decálogo, es el convencimiento a los jóvenes que todavía no están preparados para conducir, porque hay muchos jóvenes que conducen a exceso de velocidad tanto automóviles como motocicletas.

El respeto a las señales de tránsito también es otro de los elementos esenciales que el Cardenal Brenes considera que los conductores deben cumplir.

“Creo que el respeto a las señales de tránsito, a las orientaciones que constantemente nos da la Policía es una de las cosas hermosas que nos ayudarían muchas veces a evitar accidentes”, comentó.

Por otro lado, instó a ser solidarios y brindar apoyo a la familia de las víctimas de los accidentes de tránsito.

“Yo creo que siempre es bien importante ese apoyo a la familia que siempre lo está necesitando y luego también tener esa reconciliación entre la persona víctima y el que cometió el accidente, porque a veces quedan algunas heridas en el corazón y un repudio, y siempre es bueno a nivel cristiano buscar la reconciliación”, agregó.

Un noveno mandamiento es la protección de los más débiles, siendo estos los niños y los ancianos, con quienes debe practicarse la caridad y el respeto.

El décimo mandamiento es que el conductor se sienta responsable por los demás, porque si se lleva a una persona al lado se es responsable por esa persona al momento de conducir y por eso debe evitarse hacerle daño.

Finalmente, el Cardenal Brenes llamó a los conductores, ahora que se aproxima la Semana Santa, a ser responsables al salir con sus familias.