Varios estados como Washington, Oregón y Nueva York, anunciaron hoy que se unirán a Hawái para interponer demandas contra el nuevo veto migratorio del presidente, Donald Trump, que prohíbe la entrada al país a ciudadanos de seis países musulmanes a partir del 16 de marzo y suspende el programa de acogida a refugiados.

"Es mi deber, es mi responsabilidad actuar y no nos vamos a dejar intimidar por amenazas del Gobierno federal", dijo hoy en una rueda de prensa el fiscal general de Washington, Robert “Bob” Ferguson.

Ferguson le pedirá al juez federal de distrito, James Robart, que transfiera la prohibición que ordenó en el anterior edicto sobre viajes, proclamado el pasado 27 de enero, al decreto más reciente del presidente que se ha adaptado para hacer frente a tal desafío.