El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) desplegó desde esta madrugada un mega operativo policial que incluye 48 allanamientos en el centro y Caribe del país, para atrapar a los integrantes de una banda dedicada al narcotráfico y el sicariato, la cual era dirigida vía telefónica por un narcotraficante costarricense recluido en la cárcel la Modelo, de Managua.

Este operativo prueba la importancia de la instalación de inhibidores de señales en la cárcel La Modelo, por parte de las autoridades nicaragüenses, para evitar que el crimen organizado siga operando.

Según el director del OIJ, Walter Espinoza, los allanamientos iniciaron a las 4 de esta mañana en el centro de San José; en barrios del sur de esta capital como Desamparados, Tirrases y Aserrí; en la Unión de Cartago, centro del país; y Guápiles, en el Caribe.

No obstante, las acciones empezaron desde hace dos días para ejecutar la que es considerada la acción operativa judicial más grande de los últimos años, según declaraciones dadas minutos después de las 6 de esta mañana.

“Hay más de 20 personas detenidas, sin embargo pretendemos detener entre 38 y 40 personas más el día de hoy. Es la operación masiva más importante que ha hecho el OIJ en los últimos años. Hemos hecho ingreso simultáneos que han implicado el uso de cerca de 600 oficiales, tuvimos un apoyo fuerte de la Corte que nos brindó 40 jueces para poder desarrollar la actividad, la fiscalía contribuyó con su talento humano para efecto de que esto pudiera consolidarse y fuera un éxito rotundo”, detalló el jerarca.

Luis Ángel Martínez Fajardo, alias “Pollo”, es un costarricense de 34 años que descuenta una pena de 30 años de prisión por narcotráfico en Nicaragua.

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De acuerdo con Espinoza, la banda era dirigida desde Nicaragua por Martínez Fajardo, quien vía telefónica logró armar esta organización criminal dedicada al almacenamiento, procesamiento y venta de drogas; que además tenía un brazo armado dedicado a la violencia, amenazas de homicidios y homicidios contras sus miembros desobedientes o traicioneros.

“El contacto (de Pollo con los miembros de la banda) es fundamentalmente vía telefónica. Por las condiciones conductuales de Pollo y por la manera como él ha articulado su liderazgo, ellos (los integrantes) cumplen órdenes y directivas que reciben de manera precisa y total”, según Espinoza.

“De ahí no hay posibilidad de dubitación porque ante cualquier evento o conducta que pretenda alejarse de las decisiones mandadas por Martínez Fajardo, hay una reacción interna del grupo dirigida a evitar surgimiento de problemas mediante violencia, mediante uso de armas de fuego y mediante homicidio”, añadió el director del OIJ.

La estructura de Pollo era bien organizada, de acuerdo con las explicaciones de Espinoza. Él era el líder, pero tenía dos gerentes, uno de apellido Hernández ya detenido y otro que sería capturado hoy porque el OIJ lo mantiene ubicado.

Estos dos gerentes o líderes de áreas controlaban a su vez 4 reductos con subgerentes para establecer su mercado de la droga. Ellos son el centro de San José y los barrios del sur de esta capital Desamparados, Tirrases y Aserrí.

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A partir del dominio de estos lugares, la organización instaló un sistema de contabilidad con personas asalariadas dedicadas a funciones específicas; además del sistema de disciplina interna que al ser violentada, el brazo armado actuaba con violencia y sangre para amedrentar o asesinar a los rebeldes o traicioneros.

“Eso significa que la cohesión interna de la organización además de un fuerte liderazgo, funciona sobre la base de la violencia y es así como Martínez Fajardo logra controlar (desde Nicaragua) la organización criminal en nuestro país”, indicó Espinoza.

“Trabajan con tres tipos de droga: crack, cocaína y marihuana. Tiene un sistema de distribución que les permite controlar todas las dosis que distribuyen en los puntos, en unas bolas que les llaman pelotas, cada pelota con 105 dosis y a partir de esas circunstancias logran establecer una rudimentaria pero existente contabilidad”, explicó Espinoza.

Los allanamientos de hoy sirvieron para capturar a personas de esta banda implicadas con un asesinato ocurrido en octubre de 2016, cuya víctima fue una persona de apellido Vindas y conocida como “Jocote”.

El OIJ también ejecutó 4 allanamientos en una cárcel juvenil para resolver otros dos homicidios más.

Entre las primeras capturas, hay 5 mujeres dedicadas al almacenaje, procesamiento y distribución de drogas. También tenían a veces a cargo a los vendedores de droga o se dedicaban a reclutarlos.

Una vez concluidos los allanamientos, la Fuerza Pública tomará control de las zonas allanadas, para evitar que se continúen desarrollando acciones de narcotráfico y sicariato.