La Federación de Rusia homenajeó el lunes a la primera mujer en salir al espacio, la cosmonauta Valentina Tereshkova, quien recordó en su 80mo cumpleaños los tensos momentos de aquella misión precursora.

Como parte de este homenaje, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, regaló a Tereshkova la escultura 'Gaviotas aterrizan en el agua' y la pintura 'Gaviotas sobre el Volga', en alusión a su distintivo durante el histórico vuelo, 'La Gaviota'.

El presidente Putin agradeció a la primera mujer cosmonauta su servicio a la Patria y le entregó los dos regalos.

"Desde su legendario vuelo espacial, usted siempre ha sido un ejemplo y un símbolo de servicio a la patria en diferentes lugares y diferentes cargos", dijo el presidente.

Desde junio de 1963, cuando voló al espacio, sigue siendo la única mujer del mundo que realizó un viaje espacial en solitario durante su vuelo de 70 horas a bordo de la nave Vostok-6.

Funcionarios soviéticos dijeron entonces que la misión de 1963 había transcurrido sin problemas pero apenas hace unos años Tereshkova habló por primera vez de una falla técnica que pudo haberla dejado varada en órbita.

"Cuando la nave llegó a órbita, me di cuenta de que no podría regresar a la Tierra porque la nave estaba programada para pasar a una órbita más alta en lugar de salir de ella", dijo Tereshkova en declaraciones al Canal 1.

"Informé de la situación al control de la misión, me dijeron cómo cambiar los parámetros y todo salió bien".

Las autoridades espaciales soviéticas comenzaron a planear una misión espacial para una mujer poco después que Yuri Gagarin se convirtió en la primera persona en viajar al espacio el 12 de abril de 1961, como forma de cimentar la ventaja del país en la carrera por la supremacía espacial frente a Estados Unidos.

Valentina Tereshkova

Convertida en heroína

Tereshkova, una trabajadora textil a quien le gustaba el paracaidismo, fue escogida tras un riguroso proceso de selección de entre centenares de candidatas. Cuando se dirigía a la rampa de lanzamiento dijo a sus familiares que ella iba a participar en una competencia de paracaidismo, un reflejo del secreto extremo que rodeaba el programa espacial soviético.

La misión de tres días la convirtió en un instante en una celebridad mundial y en un símbolo de la gloria espacial del país. Tereshkova fue recibida como heroína al regresar de su vuelo y fue inundada con premios y títulos honorarios.

Valentina Tereshkova es ciudadana honoraria de 18 ciudades rusas y extranjeras.

Llevan su nombre un cráter de la Luna y un planeta menor.

En Moscú, el busto de bronce de la legendaria cosmonauta aparece en la Alameda de los Héroes del Espacio.

En la actualidad, Tereshkova es vicepresidenta del Comité para Asuntos Internacionales de la Duma de Estado (la cámara baja del Parlamento de Rusia).