Al menos 246 personas han muerto a consecuencia de las fuertes lluvias e inundaciones en Zimbabue desde diciembre y cerca de 2.000 familias se han quedado sin hogar, informó hoy el Gobierno.

Tras visitar las zonas afectadas, el ministro del Gobierno local, Saviour Kasukuwere, estimó que se necesitan más de 100 millones de dólares para reconstruir los hospitales, carreteras, escuelas y puentes que han quedado totalmente destruidos tras las lluvias, especialmente en el sur de Zimbabue.

“Es evidente que las medidas extraordinarias de respuesta para aliviar el sufrimiento de los ciudadanos de este país tienen que ser intensificadas”, afirmó.

La mayoría de los daños en las infraestructuras, precisó, se produjo en las últimas dos semanas, a causa de una fuerte tormenta tropical que posteriormente llegó a Mozambique.

Las inundaciones también ocasionaron pérdidas en el ganado y los cultivos, así como en numerosas viviendas, y dejaron a miles de personas sin casa.

Por eso, el ministro hizo un llamamiento de urgencia para que se proporcionen tiendas de campaña, mantas y medicamentos a los residentes de la zona.

A finales de septiembre, el presidente zimbabuense, Robert Mugabe, fue muy criticado por la fiesta celebrada en el sur del país tras cumplir 93 años, en la que se mataron más de cien terneros para dar de comer a los invitados.

Este dispendio fue visto por sus críticos como una muestra de desprecio a las dificultades económicas de la población, que todavía sufre las consecuencias de las inundaciones.