El presidente de la India, Pranab Mukherjee, condenó hoy toda forma de discriminación contra las mujeres al tiempo que destacó el importante papel que juegan en el desarrollo económico y cultural del país.

Ninguna sociedad puede llamarse civilizada si no honra a las féminas, afirmó el mandatario durante un acto en la ciudad de Kochi, en el suroccidental estado de Kerala.

Mukherjee estimó que falta reconocimiento a ese sector poblacional en el crecimiento económico nacional.

Es realmente una dicotomía en nuestra sociedad que las consideremos una fuente de poder, como encarnación de la maternidad, y que adoremos a figuras femeninas, pero al mismo tiempo seamos testigos de tantos abusos de género, subrayó.

La protección y seguridad de nuestras mujeres y niños debe ser una prioridad nacional, recalcó.

El jefe de Estado consideró que aún 'tenemos que caminar muchos kilómetros' para avanzar en el respeto a las féminas.

Como ejemplo citó la representación de ellas en la Lok Sabha (Cámara baja del parlamento), donde apenas un 11,3 por ciento de los legisladores son mujeres, frente al promedio mundial de 22,8 por ciento.

Por tal motivo, abogó por cuotas para otorgar mayor número de curules a las féminas.

Sin reservas adecuadas, una mayor representación femenina será difícil de alcanzar sobre la base de las acciones voluntarias de los partidos y de las instituciones, estimó.

Mukherjee consideró una necesidad darles mayor visibilidad en 'todos los órganos de toma de decisiones, en lugar de aplicar una o dos excepciones'.

Aunque es cierto que el alcance de la educación y del empleo aumentó, esa política debe ser ampliada a muchas otras aéreas, subrayó.