El inicio de Cuaresma es el tiempo en el que la feligresía católica presencia un encuentro cercano con Dios, razón por la que miles de católicos acudieron a la Eucaristía oficiada por el Cardenal Leopoldo Brenes en la Catedral de Managua, donde a su vez se realizó la imposición de la Cruz en la frente, sellando de esta manera el compromiso con las santas escrituras y la puesta en práctica de las buenas acciones.

“La Cuaresma es un tiempo muy hermoso en el que nosotros podemos sentir la cercanía de Dios, podemos sentir su amor y su misericordia porque la imposición de las cenizas nos recuerda nuestra fragilidad, nuestras debilidades y humildad. Las Sagradas Escrituras señalan que somos hechos del barro y a él vamos a volver, por eso debemos de actuar de manera especial y los invito a presentarnos con una actitud frágil, sencilla y con una apertura grande hacia la gracia del Señor” expresó.

Durante la homilía, Brenes destacó que la ceniza con la que se realiza la imposición de la cruz es un símbolo del soplo de vida divino que transforma y hace verdaderos cristianos y servidores de Jesucristo, quienes deben poner en práctica elementos como la oración, la limosna y el ayuno.

“Estamos en un tiempo de reconciliación y el mismo lo debemos vivir desde el corazón donde se guardan todas aquellas cosas que nos apartan del amor de Dios y este debe ser un tiempo de conversión, de cambio de dirección en nuestras vidas. La Cuaresma debe ser un proceso día a día hasta llegar al acercamiento con Dios, refirió.

“Debemos de vivir la oración, la limosna y el ayuno en una actitud de comunión con el padre, cada obra que hagamos no la tornemos pública, sino hagámosla en silencio y que solo el Padre Celestial conozca de ella. Asimismo llevemos a cabo la oración, la cual nos va a permitir un acto de comunión y contemplar su mirada y fortaleza; el ayuno implica privación en este tiempo de Cuaresma con lo cual fortaleceremos nuestro carácter y vida para poder dominar lo que muchas veces es motivado por la falta de voluntad”, concluyó Brenes.