Miles de personas a favor y en contra de la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, tomaron hoy las calles de Seúl para pedir la dimisión o reincorporación de la mandataria, apartada del cargo por su implicación en el caso de la "Rasputina".

Los defensores de la presidenta fueron los primeros en reunirse en el centro de la capital, donde insistieron que Park "ha sido una víctima" de su amiga Choi Soon-sil, apodada la "Rasputina" por su cercanía a la mandataria y considerada el cerebro de la trama de corrupción, según recogió la agencia local Yonhap.

La fiscalía acusa a Park de haber permitido a Choi intervenir en asuntos de Estado sin ostentar ningún cargo público, y de haberse confabulado para que extorsionara dinero a empresas y quedarse parte de los fondos, y para lograr privilegios académicos para su hija.

"Han acusado falsamente a la presidenta", clamaban los ciudadanos a su favor, quienes responsabilizan a Choi de todos los delitos.

Los contrarios a la jefa del Ejecutivo surcoreano marcaron hoy, por su parte, su décimo octava concentración desde que se destapara la trama entre las fuertes medidas de seguridad desplegadas.

Las autoridades dispusieron decenas de autobuses en hileras entre los participantes, como muestran las imágenes difundidas por la cadena surcoreana YTN y, aunque consideran improbable que se crucen -ambos grupos mostraron su disposición a usar rutas y destinos distintos-, se desplegaron al menos 16 mil agentes, detalló Yonhap.

Las marchas se producen dos días después de que el Tribunal Constitucional realizara la última audiencia del proceso de destitución de Park promovido por el Parlamento, y un día después de que los fiscales que instruyen el caso de corrupción que hizo caer en desgracia a la líder finalizase su investigación de 70 días.

El Parlamento de Corea del Sur aprobó en diciembre destituir a Park; la decisión final está ahora en manos del Constitucional, que tiene hasta junio para decidir si respalda la moción.

El caso "Rasputina" ha salpicado a los principales conglomerados empresariales del país asiático, como es el caso de Samsung, cuyo heredero y líder de facto, Lee Jae-yong, será juzgado por soborno dentro del proceso.