La feligresía católica se concentró  la mañana de este miércoles en la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús de  Monseñor Lezcano, para participar en la Eucaristía de  inicio de  la Cuaresma, tiempo de meditación, conversión y reflexión.

El padre Sebastian Zeledón, invitó a las familias a meditar para crecer y ser una creatura nueva.

Luego de escuchar la Palabra de Dios, en la que se recuerda que la Cuaresma o cuarentena es un tiempo de reflexión y meditación, en la que el Señor nos invita a orar firmemente, se procedió a la imposición de la ceniza.

El presbítero de esta iglesia destacó que la imposición de la ceniza nos recuerda que del polvo somos y al polvo volveremos.

“Es tiempo de meditación, oración, ayuna, abstinencia y conversión, un momento de verdadera interioridad; la madre Iglesia nos recuerda nuestros compromiso como cristianos”, recordó el representante de esta iglesia.

“Cuaresma es el tiempo propicio para entrar en la oración y meditación, en el silencio de nuestra vida interior, es tiempo de prepararnos para celebrar la Pascua, en la que renovaremos nuestra adquisición cristiana”, indicó.

Dijo que es un tiempo de llamado a la conversión, de volver nuestros rostros los unos a los otros en el perdón, devolvernos de esos campos extraviados, en el cual muchas veces andamos; es decir emprender de nuevo el camino hacia el encuentro con el Señor, que es el encuentro con el hermano.

Con la imposición de la ceniza, se nos hace ver nuestra fragilidad humana, el hombre es débil, somos barro en manos del alfarero, por eso se nos dice: hombre no olvides que del polvo fuiste sacado y hacia la tierra has de volver, pero tienes la oportunidad de la transformación de tu vida.

Don Napoleón Francisco Sánchez, comentó que “esta imposición significa que somos tierra y ahí vamos a quedarnos; hoy estamos enunciando un verdadero amor a Jesucristo hacía una conversión; hay 3 compromisos que son la limosna que debemos dar, ayuno y exteriorizar nuestros pecados para que Dios nos ayude”.

Por su parte Cruz Mayorga, afirmó que “este inicio de Cuaresma, nos invita a reflexionar el sufrimiento que pasó nuestro señor Jesucristo por todos nosotros, nos invita a meditar y hacer una abstinencia como católica que somos”.