El búnker que albergará el moderno Acelerador Lineal que permitirá dar tratamiento más focalizado a los pacientes con cáncer en Nicaragua, ya está listo.

El edificio, que en realidad cuenta con dos áreas para albergar igual cantidad de estos equipos de alta tecnología, fue construido con fondos del Tesoro Nacional y cuenta con especificaciones de nivel internacional, respetando los estándares radiológicos.

El aparato que será donado por la cooperación japonesa, estaría en el país en los últimos meses de 2017. Además Nicaragua recibirá asesoramiento técnico de la Organización Internacional de Energía Atómica.

Eva Ciruana, Oficial Gerente del organismo para Nicaragua, destacó la importancia de el dispositivo que se pondrá a disposición de los nicaragüenses. “Esa es una tecnología muy avanzada que va a permitir a los profesionales aplicar diferentes métodos de radioterapia, según el tipo de cáncer, según el tipo de cáncer sin afectar los tejidos que están dañados”, dijo.

Con este nuevo tratamiento, el paciente recibirá radiación en lugares específicos, respetando los bordes que no están tomados por el cáncer.

El moderno equipo tiene un sistema de placas de plomo, que permite dirigir de manera específica en la ubicación y la potencia necesaria para el área afectada.

De acuerdo al Doctor Alfredo Borge Palacios, director del Centro Radiológico Nora Astorga, destacó que se pretende aumentar la calidad de atención a los pacientes con cáncer. “Este es un salto cualitativo, gigante que Nicaragua va a emprender en la calidad de atención en radioterapia. Con esto también mejorando la seguridad y la protección radiológica de nuestros pacientes”, comentó.

Éste tratamiento comprende más de 20 sesiones y en países donde ya cuentan con la tecnología, tiene un costo estimado de entre US$ 25,000.00 y US$ 35,000 dólares. En Nicaragua se pondrá al servicio de la población de manera gratuita.

“Esta es una infraestructura importante, de esperanza digamos de salud, de vida para la población nicaragüenses donde se van a atender hombres y mujeres del país. Normalmente en este centro atendemos alrededor de 1,500 personas al año”, explicó por su parte del Viceministro de Salud, Doctor Enrique Beteta.

Además de las ventajas que supone al paciente en cuanto al tratamiento de la zona específica y los efectos secundarios, representa para el país la reducción de desperdicios tóxicos, pues se dejará de trabajar con cobalto.