La principal amenaza del terrorismo islamista en Italia hoy se centra en la posible acción individual de miembros del Estado Islámico (EI) residentes en el país, según el ''Informe sobre política de información para la seguridad''.

El documento enviado en febrero de cada año por el gobierno al parlamento señala que la principal amenaza en estos momentos, consiste en personas radicalizadas aquí, adiestradas con el empleo de manuales en línea y empeñados en labores de proselitismo a favor del EI, con intenciones declaradas de llegar a zonas ocupadas por el Califato.

Advierte que existe cada vez más la posibilidad de que algunos de esos individuos realicen acciones en territorio italiano, ya sea por las crecientes dificultades para llegar al teatro de operaciones sirio-iraquí o porque reciban orientaciones desde el exterior.

Como en otros países europeos -apunta- a la disminución de salidas de combatientes extranjeros del territorio nacional, podría corresponder un aumento del riesgo de ataques internos de parte de una o más personas relacionadas entre sí por factores de proximidad.

El informe se refiere específicamente a vínculos familiares, de amistad o de experiencias compartidas en el ambiente delictivo y centros penitenciarios, donde con frecuencia se produce el proceso de adoctrinamiento y radicalización.

Al presentar el texto en el Palacio Chigi, sede del Gobierno, el primer ministro, Paolo Gentiloni, subrayó que 'sabemos que vivimos en un mundo en el cual se multiplican las amenazas asimétricas', desde los ataques cibernéticos hasta el peligro del terrorismo.

A estas amenazas -indicó- se responde no con la ilusión de cerrarse, sino aceptando el reto y añadió que 'más seguridad no significa menor libertad'.