Si usted y su familia ya están haciendo planes para las vacaciones de verano en Semana Santa, la compra de una piscina de plástico, es una buena opción, hay de todos los tamaños y colores, además de precios accesibles y unas que cuestan arriba de los 10 mil córdobas.

En diversos puntos de la capital se puede apreciar estas piscinas con su diversidad de colores y estilos, algunas son de color azul y blanco, otras celestes, amarillas, verdes y hay hasta con estampados de peces o figuras alusivas al mar.

También podrá encontrar accesorios diversos, como flotadores salvavidas, ballenas inflables, bombas de aire y mucha variedad. Uno de estos puntos de ventas se ubica de los semáforos del Ministerio del Trabajo tres cuadras hacia el sur, exactamente en la esquina opuesta al Instituto de Medicina Legal, donde su propietario se encuentra listo para atenderle con la piscina de su conveniencia y acorde a su presupuesto.

“Ahorita estamos ‘fuleando’ (abasteciendo) de piscinas, las que se están vendiendo más son las de carpa, tenemos de todos los estilos de todos los tamaños, grandes, pequeñas, medianas y lo más primordial es que doy dos meses de garantía por cada piscina que me compren”, dijo José Uriarte Martínez, que tiene más de 15 años de vender piscinas.

Hay piscinas que cuestan 80 córdobas para niños menores de 3 años, 200 córdobas, 500, 800, 1200 y piscinas extrafamiliar con valor de 10, 15 o 20 mil córdobas, que están dotadas de un sistema especial de escaleras, motor y carpas, entre otros accesorios. Los salvavidas tienen precios de 60 a 200 córdobas, dependiendo del tamaño y material.

Para este vendedor de piscinas, la principal ventaja de adquirir una, es que podrán bañarse de forma segura en la casa, el gasto es mucho menor que cuando salís al mar y pueden usarla cuantas veces quieran durante la temporada veranera o los fines de semanas.

Recomendó a la población que antes de instalarla y llenarla de agua, deben ponerla sobre una superficie lisa y colocar un plástico grueso que la proteja, cuando vayan a guardarla que le echen talco, la doblen y la guarden en una bolsa plástica, pues hacerlo en una caja de cartón, corre el riesgo de ser dañada por ratones y cucarachas.