El ingeniero argentino Rodolfo Álvarez, de 60 años, quien fuese rescatado junto al nicaragüense Adriac Valladares, de las laderas del volcán Masaya, expresó su agradecimiento a las autoridades nacionales y particularmente a los miembros de la Dirección General de Bomberos, por todas las acciones realizadas que posibilitaron una salida exitosa del cráter, tras estar ahí por más de 15 horas.

“Tengo el más alto respeto y agradecimiento a los bomberos, nos ayudaron tremendamente en salir de ahí”, dijo Álvarez.

Mostrando pequeños moretones y raspones en su brazo derecho, el argentino explicó que su equipo se encontraba en volcán Masaya, instalando un sistema de descenso previamente autorizado por INETER.

“El trabajo era bajar, instalar un canopy, bajar un cable de acero, hubo un problema, el trabajo había sido calculado para poder bajar seguramente sin que las piedras nos cayeran, bajamos y tuve una situación, una bajada que calculé en un costado del precipicio para que no nos afectaran las piedras, no me afectaron en lo más mínimo, la bajada fue perfecta, sabía que cuando tirara del cable, un cable que pesa 500 libras, iba arrastrar piedras y empezaron a caer piedras que atraparon el cable y eso lo que hizo fue retrasar algo que iba a tardar media hora, que era instalar un cable alrededor de una piedra para crear una línea set, como un canopy, eso lo que causó fue que nos retrasó, habíamos planeado salir en media hora”, explicó Álvarez sobre los motivos de su descenso al lugar.

Indicó que de no ocurrir este derrumbe de piedras y que las mismas no atraparan el cable, pudo haber salido sin contratiempos, pero el retraso ocurrió y posteriormente se hizo de noche.

Comunicó a su equipo que iba a pasar la noche en el cráter con todos los equipos de protección, incluyendo una máscara para protegerse de los gases.

“Encontré una cueva donde podía pasar la noche y tomé la decisión para no arriesgar a mi grupo, era algo ortodoxo quizás, pero decirle que me iba a quedar, porque no había posibilidad de subir una pared vertical categoría A-5, que es lo más difícil de escalar, con una pared inestable porque no es una pared de granito, es en las mejores condiciones muy difícil”, añadió.

Agregó que el sistema que iba a instalar es de descenso seguro, con un triple cable que está diseñado para instalarse y desinstalarse en menos de dos horas, lo que ayuda a que evite los efectos de corrosión de los gases.

“Lamentable se soterró el cable, se atrasó eso, causó que me quedara la noche, tuve que tomar esa decisión basado en lo más lógico, las reglas tienen que estar adaptadas a lo que te puede salvar la vida, en ese momento absolutamente no había ningún peligro, pero si trataba de salir iba a haber un serio peligro y le dije a mi gente, que lo más lógico era quedarme”, puntualizó el experto.

Reveló que uno de los miembros de su equipo bajo a la mitad de la pared, le avisó que me iba a subir, utilizando un método de revisión de fuerza 3 a uno, que en teoría puede levantar una persona, “pero mi experiencia me indicó que levantar una persona a 120 metros de altura en la noche sin que me pudiera agarrar a nada, porque la inestabilidad de las piedras no muy grande, era una locura y si hubiéramos hecho eso, no me estuvieran entrevistando a mí hoy, ni a Adriac”.

Transcurrió la noche sin ningún problema, y luego que su equipo fue a desayunar, comenzaron a trabajar en el ascenso, algo que hicieron con la ayuda de los equipos especializados de la DGB, que demostraron estar capacitados para hacer este tipo de rescate.

Rodolfo Álvarez, es argentino y propietario de la empresa Alta Research S.A., que se especializa en el área de ingeniería y el campo científico, había sido contratado por el programa francés “El monde de Jamie” para instalar ese sistema de descenso.