Asistir diariamente al colegio es una actividad que realizan los niños y jóvenes de nuestro país, sin embargo, para María Milagros Benedith, estudiante de tercer año del Colegio Público Chiquilistágua, es un reto más a alcanzar, ya que tiene que enfrentarse a su condición de ceguera, con la cual nació hace 19 años.

Su historia de vida está marcada desde sus primeras horas de nacimiento, pues con tan solo cinco meses de gestación vino a dar alegría a sus familiares, quienes meses después descubrieron que la pequeña Milagros no tenía visión, sin embargo, la noticia no acongojó a la humilde familia habitante de la comarca Chiquilistagua.

“María Milagros es el orgullo de nuestra familia, siempre ha sido una niña dedicada a sus estudios y a otras enseñanzas, ella además ejecuta el piano, tiene habilidad para el canto y disfruta de la poesía. Gracias a Dios, al gobierno y a las autoridades del colegio ella ha logrado salir adelante, siendo una de las mejores alumnas de su salón” expresó Diego Benedith, padre de María Milagros.

Su padre expresa cómo su hija cada mañana se levanta muy temprano para poder venir a clases en tiempo y forma, la perseverancia de la joven es el motor principal para sentirse motivada a ser constante en sus asignaciones, a pesar de la larga distancia que tiene que caminar para llegar al colegio.

“En la historia de este país, la inclusión de las personas con discapacidad es una de las políticas más importantes que promueve este gobierno porque de no ser así mi hija quizás estaría en el anonimato, sin utilidad alguna, sin embrago, hoy sus derechos están restituidos a través de un modelo educativo en el que maestros, padres de familia y estudiantes somos protagonistas” añadió.

No existen obstáculos que le impidan alcanzar sus sueños

Su educación primaria, Milagros, la cursó en el Colegio Melania Morales, luego se trasladó hacia el colegio de su comunidad, donde fue muy bien recibida por todos, nunca le han mostrado discriminación o abuso, razón que ha permitido que la niña ejemplar se sienta como en casa.

“Me siento muy contenta de estudiar en este centro, todos me han demostrado esa solidaridad que es tan necesaria para nosotros. Cuando inicié acá me sentí ansiosa porque pasaba de la primaria donde todos somos iguales a una escuela donde yo era diferente. Sin embrago he ido adaptándome, me gusta estar en la escuela, me llevo muy bien con todos y las clases no son una dificultad para mí” expresó Benedith.

El apoyo de sus padres es fundamental en sus logros, ellos son los que desde muy pequeña la han motivado a seguir adelante, luchar por sus sueños y sentirse parte importante de la sociedad, la cual hoy tiene mayor apertura ante las personas con discapacidad.

“Mis padres han estado junto a mí todo el tiempo apoyándome, siempre dándome una respuesta cuando más la necesito ya sea para hacer las tareas u otra necesidad que se me presente. Mi papá siempre me ha dedicado tiempo al igual que mi mamá y eso es importante para mí, nunca me han dejado sola, al contrario, siempre me están motivando” añadió.

María Milagros, ejemplo para sus compañeros de escuela

Haciendo uso de una pequeña grabadora y una máquina de escribir Braille, la estudiante de gran carisma y popularidad, logra captar sus clases y desarrollar las tareas que sus maestros le orientan, lo cual le permite cada año colocarse en el cuadro de honor de su centro de estudio, motivando así a sus demás compañeros.

“Milagros es una niña ciega que está integrada en nuestro centro y la verdad es un ejemplo a seguir porque a pesar de su discapacidad, no ha tenido límites ni fronteras para su educación. Siempre se ha desenvuelto muy bien, nosotros como docentes siempre tratamos de aplicar estrategias en las que ella sea tomada en cuenta” destacó la docente María Aburto.

“Milagros es una persona que nos ha enseñado que las barreras no existen, cuenta con un gran sentido del humor que contagia a todo el grupo, siempre está atenta a las clases y en muchas ocasiones nos ayuda en las tareas. Ella siempre nos está motivando y diciendo que todos somos capaces de triunfar” dijo Diana Moreno, compañera de Clases.