A nuestro país arribaron la tarde de este miércoles un grupo de 23 connacionales quienes al igual que miles de latinos son deportados de los Estados Unidos, país donde esperaban ser mejores atendidos, sin embargo, su vaga idea de las políticas de ese sitio fueron contradichas ante la realidad que enfrentan los inmigrantes al momento de ingresar a su destino trazado.

Quienes hoy están en la tierra que los vio nacer, aseguran que en ese país del norte los latinoamericanos que ingresan de manera ilegal son maltratados y humillados como delincuentes, cuando realmente a lo que llegaron fue a trabajar y construir un futuro para sus familias, lo cual se les fue negado desde el momento que fueron apresados y permanecieron por más de un mes en las cárceles de los norteamericanos.

“Gracias a Dios estoy de regreso en Nicaragua, me siento feliz porque mientras estuve por allá fue una experiencia dura, nunca vivida, porque nos tratan mal, nos ven como criminales y eso es humillante. Allá nos ponen esposan en las muñecas y cadenas en los tobillos, la verdad es que el maltrato es incomparable, nuestra única falta fue ingresar a su país con ánimos de trabajar” dijo Michael Obando.

Ante el abuso verbal y físico, los compatriotas aseguran que ese país no es para los latinos, ya que existe un sentimiento de racismo y xenofobia para quienes llegan de manera soñadora a querer salir adelante.

“Estar allá es duro, porque no tienes la oportunidad de obtener un buen empleo por el simple hecho de ser ilegal, la gente te maltrata y la policía igual. Cuando fui apresado fui maltratado, situación que nunca la viví en mi país por eso lamento haber perdido parte de mi tiempo en aquel país, esperamos salir adelante en Nicaragua y no tener que emigrar a ningún país” dijo Michael López.

Una vez que ingresaron al país, fueron recibidos por una delegación del Ministerio de Gobernación, el Ministerio de la Familia y la Policía Nacional, quienes expresaron el saludo enviado por el Presidente Daniel Ortega, así mismo, se les fue entregado un refrigerio y un estipendio para que lograsen trasladarse a sus ciudades de origen.