El General Augusto Nicolás Calderón Sandino vivió parte de su infancia en el municipio de Niquinohomo, un pueblo sencillo de gente humilde y trabajadora que ha visto en el Héroe Nacional al vivo ejemplo de un ser humano extraordinario, luchador y valiente.

En este día en el que Nicaragua y el mundo conmemora su tránsito a la inmortalidad, las familias del municipio que lo vió surgir con valentía participaron en un acto religioso en el que elevaron sus plegarias por su eterno descanso y para que en nuestro país reine la paz y la igualdad.

Durante la homilía, el sacerdote Javier Solís de la iglesia Santa Ana en Niquinohomo se refirió al tránsito a la inmortalidad como parte de un proceso que se hace acompañar de la muerte, sin embargo, destacó que muchas veces la misma no borra de la mente y los corazones de la población el ejemplo de lo que fueron las personas en vida, tal y como sucede con el General Sandino.

"Todos caminamos hacia el encuentro con Dios, hacia la inmortalidad, pero antes se debe pasar por la muerte y muchas veces esta realidad no nos gusta pero es parte de nuestra humanidad, con ella se anuncia una realidad más profunda" expresó el religioso.

A pesar de la ausencia física de Sandino, su pensamiento sigue presente en las acciones que a diario realiza el Gobierno Sandinista en pro del bienestar de las familias.

"Sandino nos mostró un ejemplo de defensa de nuestra soberanía y mismo que está en la conciencia y en el corazón de cada nicaragüense al igual que tantos nicaragüenses que dieron su vida por nuestro bienestar" expresó Orlando Noguera, alcalde de Masaya.

"Nuestro compromiso en este aniversario es seguir trabajando con disciplina, entrega y amor para que nuestro país salga adelante y de esta manera vencer la pobreza" finalizó Raul Alvarado, Secretario Político de Niquinohomo.