“Desde tempranas horas de la mañana, doblé mi rodilla ante el Señor Jesucristo, para que este día 4 de noviembre, todos nosotros los nicaragüenses tengamos y vengamos a ejercer este deber y este derecho cívico de votar por nuestras autoridades municipales, sabiendo que lo fundamental en nuestra vida es cumplir ese mandamiento de la Ley de Dios, que se resume en amar a Dios por sobre todas las cosas y amar a nuestro hermano como a nosotros mismos”, manifestó Eslaquit.

El sacerdote dio gracias a Dios porque “me permite seguir luchando por una Nicaragua más fraterna, seguir soñando con una Nicaragua cada vez más justa, con una Nicaragua donde cada vez haya menos pobres”.

Asimismo dijo que este 4 de noviembre, es importante que cada ciudadano vaya a su JRV, emita su voto, y ejerza su derecho en este ambiente de seguridad, democracia y tranquilidad.

“Hoy es un día de tranquilidad, de victoria, civismo y de profundo Amor a Dios y a nuestro hermano, porque debemos de seguir haciendo el escándalo del Amor, el escándalo de querer una Nicaragua donde no existan pobres, donde hayan más oportunidades”, finalizó.

Votar para consolidar la democracia

El también director del Centro de Retiro Espiritual Betania, manifestó la importancia de ejercer el derecho al voto como un instrumento para el fortalecimiento de la democracia en el país.

“Ya estoy feliz, ya estoy contento porque he ejercido mi deber y mi derecho cívico de votar para consolidar la democracia”, sostuvo.

El padre Eslaquit reiteró el llamado a los nicaragüenses a continuar con este clima de civismo durante todo el día de hoy y los días subsiguientes a las elecciones municipales.

“Es el amor el que nos debe de seguir motivando el ensueño de construir una Nicaragua cada vez más justa, más fraterna, más solidaria, más cristiana, porque realmente en la medida en que nosotros nos llamamos cristianos, debiésemos seguir empujados para seguir poniendo nuestro granito de arena para que cada día todos los nicaragüenses podamos tener mayores accesos a todas las cosas que todo ser humano, como hijo de Dios, necesita para vivir dignamente”, subrayó el sacerdote.