Nosotros realizamos un recorrido por el Cementerio Periférico y el Cementerio General, donde las familias capitalinas se hicieron presentes portando en sus manos herramientas para limpieza, flores y adornos, con los cuales poder embellecer el sitio donde se encuentra sepultados sus seres queridos, esas personas que significaron mucho en sus vidas, pero que partieron del mundo terrenal y hoy los cuidan desde los cielos.

Para muchos de los ciudadanos de Managua y de otros puntos del país, que acudieron a visitar a sus padres, madres, hermanas, hermanos, abuelos y hasta hijos ya fallecidos y que se encuentra sepultados en el Cementerio General, este día representa una oportunidad para dedicar tiempo a esos seres queridos que partieron antes, llevarles un poco de música al ritmo de chicheros o mariachis, mejorar las condiciones de las tumbas, limpiándolas, pintándolas, decorándolas y sembrando pequeñas plantas.

“Todos los años vengo, porque ayer estuvo de cumpleaños mi papá y hoy está de cumpleaños mi mamá, entonces venimos a felicitarla y enflorarla por el día de los difuntos. Es una forma de acercarnos nuevamente a ellos, porque aunque los tenemos con nosotros todos los días, este es el día que venimos a verlos donde está reposando sus restos y es como ir a la iglesia, venimos y sabemos que aquí los tenemos a ellos esperando por nosotros”, dijo Juana Zapata Escorcia.

Karla Castillo, quien se hizo acompañar de su pequeña hija, también acudió junto a su madre para arreglar y limpiar la tumba de sus abuelitos, pero además aprovechó para orar por sus almas y que Dios los tenga en la gloria.

“Todos los años venimos aquí a visitar siempre a mi abuelito, pasamos la mañana con él en oración, venimos a visitarlo y es una manera de demostrar que siempre lo tenemos presente y que lo recordamos con mucho amor y cariño, por eso también lo venimos a enflorar, a limpiar su tumba y recordarlo siempre”, comentó Castillo.

Un día para rendir tributo

Para los visitantes del Cementerio Periférico, el día de los Fieles Difuntos también está dedicado a rendir tributo y compartir un momento con la familia, especialmente para recordar todos aquellos buenos momentos que tuvieron en vida de sus difuntos.

Francisca Gaitán afirmó que su visita al cementerio es para limpiar y enflorar los sepulcros de cuatro seres queridos que tuvieron mucho significado en su vida, su esposo, su suegra, su cuñada y su padre.

“Cuando se nos va una persona de este mundo, siempre los estamos recordando, no solo este día, aunque no se venga a enflorar todos los días siempre los tenemos en nuestros pensamientos porque nunca se nos va a olvidar cada segundo de nuestras vidas a su lado, por ejemplo con mi esposo estuvimos 27 años juntos y nunca nos separamos hasta el día de su muerte, por eso hay mucho que recordar, fue una relación muy bonita y hoy vengo con mucho amor y dedicación”, expresó Gaitán.

Nidia Pérez llegó a enflorar el sitio donde yace su abuelita y su mamá, por lo cual procuró hacerlo desde horas tempranas para que no le cogiera el sol y tener mucho más tiempo que compartir con esos dos seres amadas que le enseñaron tanto de la vida.

“Este día especialmente está dedicado a sus memorias, fueron personas muy especiales en nuestras vidas y parte de ser espirituales es honrar a los muertos y así como honramos la vida tenemos que honrar a nuestros muertos”, señaló Pérez.

Flores son una tradición en este día

La colocación de ofrendas florales así como los ramos que se venden en las afueras de los cementerios, representan también, dentro de estas celebraciones, una tradición tanto para las familias que visitan los camposantos como para quienes comercializan este tipo de productos, dado que también representan una fuente de ingreso y generación de empleos.

Pero detrás del comercio de las flores en las afueras de los cementerios y algunos mercados del país, están los productores que comienzan con el cultivo de las diferentes variedades desde el mes de junio para que estas estén listas propiamente en los días cercanos del 2 de noviembre.

La familia Hernández Flores, habitantes de la comunidad Las Flores en el municipio de Masaya, están dedicados a la producción de este rubro que le genera algunos ingresos para la temporada de noviembre.

Ellos acostumbran a sembrar la llamada Disciplina, una flor muy característica del mes de noviembre, pero este año decidieron incursionar con los Lirios y Gladiolas, aunque siguen con la idea de hacerlo únicamente para le temporada de celebración del Día de los Fieles Difuntos.

“Aquí sembramos ¼ o una manzana, porque el cultivo tiene muchos costos tanto desde la siembra como el corte, el amarre y la venta y como el mercado es solo valido para los días de los difuntos”, manifestó Manuel Hernández González.

María de la Cruz Flores afirmó que una vez que comienza la cosecha de las flores la llevan a la casa para elaborar pequeños ramos que posteriormente llevan a vender al mercado de Masaya, pero que ello implica salir desde la 1:00 de la mañana para poder estar a las 2:00 de la madrugada a la espera de compradores.

“Nosotros seguimos siempre con la misma tradición, estar sembrando la disciplina, sacándola e ir a venderla. Lo hacemos año con año en familia, y esperamos poder seguir con esta tradición”, declaró Franklin Manuel Hernández Flores.