Uno de los primeros frutos de este programa fue la entrega de la certificación de buenas prácticas agrícolas a 21 pequeños productores de hortalizas y frutales de los departamentos de Jinotega, Matagalpa, Estelí y Madriz, quienes a lo largo de dos años fueron cambiando su clásico sistema productivo por uno que toma en cuenta todos los estándares de calidad internacional.

El director General de Producción y Sanidad Agropecuaria del Magfor, Manuel Gutiérrez, recordó que por sus altos costos hasta hace poco solo ocho grandes empresas productoras de caña de azúcar, chile dulce y plátano habían logrado ser certificadas.

Sin embargo, por orientaciones del Presidente de la República, comandante Daniel Ortega, y gracias a la cooperación internacional, el gobierno empezó a enfocarse en hacer mucho más accesible el programa y así poder llegar a pequeños y medianos productores.

“El mercado cada vez demanda frutos con buena presentación, con calidad y los productores tienen que apuntar a este esfuerzo de asegurar inocuidad en los productos”, destacó Gutiérrez, quien señaló también la importancia que tiene esta certificación para la apertura de los mercados internacionales.

Doña Nidia Zeledón es la única mujer finquera del país con una certificación de este tipo. En su pequeña finca, ubicada en San Dionisio, Matagalpa, esta señora cultiva principalmente granadilla y maracuyá, frutas de gran demanda en el mercado nacional.

“Tenemos que mantener la parcela en un buen estado, muy aseadito, muy limpito y que nuestros trabajadores vayan bien protegidos cuando les toque fumigar”, explicó la productora.

Para productores como ella, el gran beneficio de todo el trabajo desarrollado a lo largo de estos dos años es que ahora la gente va a tener más confianza en lo que se produce en estas fincas y por supuesto un mejor valor de compra a través del acceso a mercados mucho más exigentes.

“La gente va ir con más confianza a comprar nuestros productos y también esperamos que se nos habrán mas mercados”, indicó Zeledón.

En la finca del productor Rudy Antonio Alonso, en el municipio de Sébaco, se produce papaya, tomate, repollo y cebolla. El uso de grandes cantidades de químicos era una práctica común en las parcelas, pero con el apoyo del Magfor hoy el sistema productivo hace hincapié en la producción amigable con el medioambiente.

“Nos beneficia en mucho porque sabemos que estamos conservando nuestro medio ambiente con una buena práctica agrícola al estar utilizando menos productos químicos”, señaló.

“Años atrás no mirábamos el daño que estábamos haciéndonos a nosotros ni a los consumidores  ni el medio ambiente. Por eso ahora nuestra meta es sacar un producto saludable”, manifestó Alonso.

Actualmente el Ministerio Agropecuario y Forestal está en proceso de certificación de al menos 18 fincas del país.