Luis Barbosa, dirigente sindical del sector construcción, destacó que esta nueva ley, vendrá a garantizar juicios laborales más expeditos, lo que permitirá dar justicia con mayor rapidez a los trabajadores que introduzcan demandas contra sus empleadores.

“Estamos hablando de un juicio que no dilata seis meses, estamos hablando de la intervención de los dirigentes sindicales y es un juicio oral, es la participación directa y no es a través de escritos y otras leguleyadas que utilizan algunos abogados para alargarlo en el tiempo, por lo tanto estamos satisfechos con este Código Procesal Laboral”, indicó Barbosa.

Aseguró que en el 2007 se encontraban al menos 60 mil juicios laborales sin resolver, cantidad de expediente que se ha reducido solamente en unos 8 mil procesos.

Wilfredo Navarro diputado del PLC y ex Ministro del Trabajo, también reconoce que este nuevo código permite mayor justicia a los trabajadores, sobre todos aquellos que son empleados bajo la modalidad de subcontrato.

“Es un logro en cuanto a las reivindicaciones de la clase trabajadora, primero se separa el procedimiento laboral que estaba inmerso en el Código del Trabajo, segundo se establece el procedimiento oral, ya no es aquella rigidez del proceso que tenía que presentar escritos, ahora es más dinámico y permite que la valoración de la prueba sea en conciencia, que el juez valore en base a lo que considere”, explicó Navarro.

En este código fue eliminado un artículo que establecía, que un trabajador podría solicitar retención migratoria cuando el empleador no quiera cumplir sus obligaciones, en cuanto a la indemnización laboral.

Durante el proceso de discusión del Código Procesal Laboral, estuvo el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, compañero Francisco Rosales, uno de los principales impulsores de esta ley.

“Uno de los propósitos es ponerle fin a la retardación de justicia, ponerle coto a la retardación de justicia y con mucha mayor razón es el caso de la justicia privativa laboral. En la actualidad por ejemplo, tenemos un rezago de casi cinco mil sentencias que están por elaborarse”, pronunció Rosales.

Explicó que al introducirse la oralidad en los juicios laborales, los procesos se van agilizar y por ende, los trabajadores tendrán mayor acceso a la justicia. “Lo que estamos tratando es acelerar la justicia privativa laboral, para que tanto el trabajador y empresario sientan efectivamente la seguridad jurídica”.

En el caso de empleo subcontratado o tercerizado, los legisladores establecen que el trabajador podrá demandar subsidiariamente  a la empresa principal, al sujeto intermediario o tercerizador titular de la contratación laboral.

El Código Procesal del Trabajo y la Seguridad Social de Nicaragua contempla el procedimiento especial para la tutela de los derechos fundamentales en el trabajo.

También instaura el procedimiento especial para los conflictos jurídicos de naturaleza colectiva para solucionar los casos de afectación de intereses generales, de un grupo genérico de trabajadores que versen sobre la aplicación o interpretación de una norma jurídica, convenio colectivo o práctica de la empresa, explicó Barbosa.