Estos 23 héroes de la Revolución Popular Sandinista se encuentran enterrados en el sector derecho de la entrada del Cementerio Oriental, lugar que es cuidado y ornamentado por la Asociación de Héroes de San José de las Mulas, con el respaldo del Frente Sandinista.

“El proyecto nuestro es rescatarlo, que sea un campo santo, un santuario de los jóvenes caídos, colocar murales alusivos a la gesta de ellos en las paredes de lo que es el cementerio y a través de la aprobación de la Alcaldía de Managua, con la Dirección de Patrimonio Histórico y los concejales, darle la debida atención que se merece”, detalló Carlos Berroterán, miembro de la Asociación de Héroes de San José de las Mulas.

“Estamos reunidos porque le hacemos una solicitud al Concejo Municipal de que nos declare Patrimonio Histórico a esta parte (señala el lugar) del cementerio donde están enterrados todos nuestros héroes y mártires, incluso está mi papa enterrado, necesitamos que se declare patrimonio histórico, porque tenemos que reconocer que dieron su sangre por esta libertad, por esta Nicaragua, por este nuevo mensaje del Gobierno que nos ha dado y que ahora estamos haciendo logros para la gente pobre”, dijo la señora Jacinta Nicaragua Jiménez, hija del héroe y mártir de San José de las Mulas, Félix Pedro Nicaragua Pavón.

A esta ceremonia realizada en el Cementerio Oriental asistió el estimado padre Theo Klomberg, de origen holandés, quien llegó a Nicaragua en 1981 y se declaró un admirador de la gesta revolucionaria.

Este sacerdote muy querido por los capitalinos y particularmente por los habitantes de la colonia Nicarao, considera justo que la Alcaldía de Managua brinde tal reconocimiento a esta gesta revolucionaria, ya que constituye un acto de patriotismo.

La madrugada del 27 de febrero de 1983, 23 jóvenes del batallón 30-60 de la Juventud Sandinista murieron en combate frente a la contra en la comunidad San José de Las Mulas, en la zona norte de Nicaragua.