En Granada existen muchas historias de emprendimiento, hombres y mujeres artesanos y trabajadores que son parte esencial de la economía de la Gran Sultana y en el Mercado Municipal hay muchos ejemplos que demuestran que con un poco de apoyo pueden salir adelante y derrotar la pobreza.

El primer ejemplo de emprendimiento lo constituye la joven María Elena, que se dedica a la elaboración de delantales bordados, blusas y guayaberas, que se están teniendo mucha demanda en el municipio e incluso en otros aledaños.

Si bien sus principales clientes son los nicaragüenses, cada día los turistas extranjeros buscan sus creaciones para comprarlas como regalo para amistades en sus lugares de origen.

Dicha vocación emprendedora la heredó de sus padres, que le enseñaron las principales técnicas del bordado, mientras la administración la ha adquirido con la experiencia y capacitación brindada por el Ministerio de Economía Familiar y Comunitaria.

Hasta hace algunos meses ofertaba sus productos en su casa de habitación y su gran sueño, era poder tener un local en el que sus clientes llegaran y pudieran con más comodidad ver, conocer y comprar.

Su sueño se hizo realidad, tras pasar 8 años produciendo sus creaciones en su casa, ahora tiene un local en el mercado municipal, en el que ha podido mejorar sus ventas, gracias a que tiene más clientela.

“Aquí en el mercado no tengo mucho, hace poco se me abrieron las puertas en el mercado y gracias a Dios nos abrieron caminos en el comercio. El negocio del bordado es herencia de mis padres y luego la iniciativa, ya cuando somos adultos necesitamos trabajar en algo y me gustó que este mercado llama bastante el turismo, hay bastante comercio para lo que es la artesanía”, dijo María Elena.

El mondongazo de Granada

“Desde que nos cruzamos a este local, desde que nos facilitaron estos lugares se han incrementado la venta en una gran cantidad, en un 70 % se me han incrementado las ventas, eso significa que también la producción de mis creaciones”, agregó que se sienta con más autoestima porque contribuye al desarrollo de Granada desde su pequeño taller donde da empleo a otras cuatro mujeres, dos que bordan y otras dos arman las piezas.

“Yo pienso en grande, quiero un taller mucho más grande que el que tengo, yo pienso que esto solamente es el comienzo”.

Considera que estar en el mercado municipal, es una gran bendición y sobre todo que otras mujeres estén logrando derrotar la pobreza, tal es el caso de la señora Auxiliadora Fajardo, propietaria de Sopas Janeth Mondongo, delicioso alimento que se ha convertido en el más famoso de Granada.

Su clientela ha subido como la espuma desde que está ubicada en los nuevos espacios inaugurados por las autoridades municipales. A como María Elena, doña Auxiliadora Fajardo heredó el gusto por la gastronomía y particularmente por las sopas nicaragüenses de sus padres, que también tuvieron un negocio de este tipo por la calle La Calzada.

El menú de Auxiliadora se ha diversificado, si bien la sopa de mondongo es el platillo de mayor demanda en su negocio, también oferta sopa de res y comidas populares. A Sopas Janeth El Mondongo, llegan turistas extranjeros que han conocido de la sazón de esta mujer, que basa su secreto en el tiempo que hierve la carne de mondongo.

“Hoy estamos mejor por las condiciones que nos dieron ahora en el mejoramiento de los tramos, hay un emprendimiento muy bueno, tenemos ganancias y no solamente yo, sino también los otros comerciantes que estamos en estos locales nuevos”, destaca Auxiliadora, que como mujer se siente muy orgullosa de poder aportar a la economía local, gracias al apoyo que le brinda las autoridades municipales.

Cuero y calzado, otro sector pujante en Granada

En muchas ocasiones, esta mujer tiene que cocinar hasta dos peroles de mondongo, pues cada día la clientela aumenta, lo que considera una bendición, porque Dios le brindó dos manos que pueden cocinar comidas exquisitas.

Pero en Granada los artesanos del cuero y calzado, tienen mucho prestigio por sus bellas creaciones en fajas, botas, sobreros, zapatillas que son elaboradas por los talabarteros.

En ese mundo de cuero sobresale la señora Julieta Gómez, propietaria de una tienda exclusiva para caballeros. Julieta heredó lo comerciante de sus padres y hoy su negocio es referencia en el Mercado Municipal.

La producción de calzado en Granada ha crecido enormemente y eso obedece a la gran calidad y a la entrega de los artesanos, que a pesar que compiten con marcas extranjeras, este tipo de producto sobresale por sus diseños innovadores.

"Hace 67 años mi papá comenzó la tradición y yo cuando lo tomé me gustó, me rifé con ese segmento de mercado dirigido a los hombres porque es escazo, la linea de la mujer tiene mayor rotación y se vende más rápido y es más exigente", dijo Julieta.

Doña Julieta oferta reconocidas marcas granadinas como Calzado Giovanni, Lobo Shoes, Alex, entre otros.

Reconoce que sus productos son elaborados por jóvenes emprendedores.

"Vengo de un hogar de emprendedores y por supuesto ahora la mujer tiene mayores espacios en la industria, en el comercio, yo diria que los mercados viven de la mujer y este gobierno ha impulsado el crecimiento de la mujer, hay mucho apoyo, nadie lo puede esconder", finalizó diciendo esta mujer emprendedora.