Nicaragua firmó un préstamo con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) por un total de U$ 163.5 millones de dólares, que serán destinados a mejorar la infraestructura de distribución para reducir la pérdida actual que asciende a 23.3%, superior al 17% promedio de la región.

En total construirán y rehabilitarán 300 kilómetros en los departamentos de Managua, Masaya, Madriz, Estelí, Matagalpa, León, Chinandega y Chontales; y se continúa realizando un diagnóstico de otros sitios en los que existen problemas de transmisión, de acuerdo al Presidente Ejecutivo del Enatrel, Compañero Salvador Mansell.

“Así como fuimos subiendo para alcanzar el 90% (de cobertura a nivel nacional) este programa nos va a permitir ir reduciendo ese porcentaje alto, arriba del 20% de pérdidas de energía”, confirmó.

Luego de la ejecución del programa, el país podrán tener un ahorro de U$5.2 millones de dólares anuales, para un total de US$96 millones de dólares durante los próximos 20 años, mismo que se verá reflejado en la tarifa.

Por su parte, el Compañero Iván Acosta, Ministro de Hacienda y Crédito Público, explicó que el préstamo tiene condiciones concesionales con un plazo de 15 años, demuestra el objetivo del gobierno claro, de atacar a la pobreza.

“El gobierno tiene como objetivo central en este año el mejorar la competitividad energética. Mejorar la competitividad del país, eso requiere energía de calidad, con cobertura, continuidad y confiabilidad”, sostuvo.

El Dr. Silvio E. Conrado, Director para Nicaragua del Banco Centroamericano, valoró la visión del gobierno sandinista, por el compromiso con el desarrollo de éste sector, desde que en el año 2017 iniciara un proceso de reformas estructurales a favor del mismo.

“Desde la pesrpectiva del BCIE, la evaluación sobre el sector de energía eléctrica de Nicaragua es positiva, por el compromiso que el gobierno de Nicaragua ha mostrado con el desarrollo del sector”, expuso Conrado.

En ese orden, recordó que Nicaragua ha transitado un camino difícil, iniciado por la crisis energética ocurrida entre 2005 y 206. “Se recuerda que Nicaragua, por falta de inversiones en el sector, generó esos años un déficit de generación de cerca del 26%”, señaló.

Se estima además que el alcance directo del programa se de 140 mil familias, unos 730 mil nicaragüenses.